lunes, 31 de enero de 2011

Interpretación (Osho)

Foto de Arpana Vidroh


Pensar no es otra cosa que un hábito de interpretación. Cuando pensar
desaparece, el lago queda silencioso, en calma y sereno. Entonces no hay más olas ni
ondas... nada se distorsiona, la luna se refleja a la perfección.
Pensar es como ondas en un lago, y, debido a las ondas, el reflejo no puede ser
verdadero; la luna se ve reflejada, pero las ondas la distorsionan. Dios está reflejado en todos,
nosotros lo reflejamos, pero tenemos la mente tan llena de pensamientos, de oscilaciones, de
nubes, que cualquier cosa que llegamos a ver ya no es lo mismo; no es aquello que es. La
mente ha impuesto sus propios pensamientos sobre ello, lo ha interpretado, y toda
interpretación es una distorsión. La realidad no necesita interpretación; solo necesita que la
reflejen. No tiene sentido interpretarla, ya que el intérprete no termina de entenderlo.
Si veis una rosa, está ahí: no hay necesidad de interpretarla, de diseccionarla, no hay
necesidad de conocer su significado. Ella es su propio significado. No es una metáfora, no
representa ninguna otra cosa. ¡Sencillamente está ahí! Es realidad, no se trata de un símbolo.
Un símbolo necesita ser interpretado, un sueño necesita ser interpretado. De modo que el
psicoanálisis acierta, porque lo que hace es interpretar los sueños, pero los filósofos se
equivocan, porque no dejan de interpretar la realidad. Un sueño es simbólico, representa otra
cosa. Una interpretación puede ser de utilidad para averiguar qué representa. Pero una rosa es
una rosa; se representa a sí misma. No indica ninguna otra cosa, no es una flecha hacia otra
cosa; es evidente por sí misma.

domingo, 30 de enero de 2011

Sufrimiento ( Osho)

Foto de Arpana Vidroh
Nadie quiere sufrir, pero dentro de nosotros llevamos las semillas del sufrimiento. Todo el objetivo de trabajar sobre nosotros mismos es quemar esas semillas. El acto de quemarlas os puede causar un poco de sufrimiento, pero no es nada comparado con toda vuestra vida de desdicha. Una vez destruidas esas semillas, vuestra vida entera se transformará en una vida de deleite. De modo que si simplemente queréis evitar sufrir y enfrentaros al sufrimiento que hay en vuestro interior, estáis creando una situación en la que a lo largo de toda vuestra vida estaréis llenos de sufrimiento. En cuanto las heridas que lleváis salgan a la superficie, comenzarán a sanar. Es un proceso de sanación. Pero sé que cuando tenéis una herida, no queréis que nadie la toque. De hecho, no queréis saber que la tenéis. Deseáis ocultarla, pero al hacerlo, no sanará. Ha de estar abierta al sol, al viento. Al principio puede ser doloroso, pero cuando sane lo entenderéis. Y no existe otro modo de curarla. Hay que darle conciencia. Llevarla a la conciencia es el mismo proceso de sanación.

sábado, 29 de enero de 2011

Dormidos en un tren ( Osho)

Foto de Arpana Vidroh

Justo el otro día leía una frase de Jean-Paul Sartre. Dice que la vida es como un
niño que está dormido en un tren al que despierta un inspector que quiere comprobar
su billete, pero el niño no lleva billete y tampoco dinero para pagarlo.
No solo eso, sino que el niño ni siquiera es consciente de adónde va, cuál es su destino y
por qué se encuentra en el tren. Y por último, pero no menos importante, no puede
conjeturarlo porque nunca ha decidido estar en el tren en primer lugar. ¿Por qué está ahí?
Esta situación se está volviendo más y más corriente para la mente moderna, porque de
algún modo el hombre está desarraigado, le falta el sentido. Uno simplemente siente: «¿Por
qué? ¿Adónde voy?». No sabéis adónde vais y no sabéis por qué os encontráis en el tren. No
tenéis billete y tampoco dinero para pagarlo, y, no obstante, no podéis bajaros del tren. Todo
parece ser un caos, algo enloquecedor.
Esto ha sucedido porque se han perdido las raíces en el amor. El amor ha desaparecido.
La gente simplemente lleva una vida sin amor. Entonces, ¿qué hacer?
Sé que todo el mundo un día se siente como un niño en un tren. Sin embargo, no digo
que la vida vaya a ser un fracaso, porque en este gran tren hay millones de personas dormidas,
aunque siempre hay alguien que está despierto. El niño puede buscar y encontrar a alguien
que no esté dormido ni ronque, alguien que conscientemente haya subido al tren, que sepa
adónde se dirige este, o al menos adónde va él. Al estar cerca de semejante persona, el niño
aprende la forma de adquirir más conciencia.

viernes, 28 de enero de 2011

Hitomaro

Foto de Arpana Vidroh

Tu pelo se ha blanqueado
Mientras tu corazón permanecía
Hecho un nudo contra mi
Ahora ya nunca lo desharé


Kuro kami no
Shira kame made to
Mushobutishi
Kokoro Bitotsu wo

Hitomaro
Ima takame ya mo

Preparad del camino ( Osho)

Foto de Arpana Vidroh


No hay nada que podáis hacer. La iluminación sucede cuando sucede, pero con
vuestros actos preparáis el camino para que acontezca.
No podéis forzar la iluminación. No es algo de causa y efecto, en lo que hacéis algo
para que deba tener lugar un efecto. No es de esa manera. Pero hacéis algo; le preparáis el
camino. Podéis hacer algo que entorpezca el camino... sucede cuando sucede, pero si no estáis
listos, puede que la paséis por alto y ni siquiera la reconozcáis.
Muchas personas alcanzan los primeros vislumbres del satori, del samadhi, de la
iluminación, en el transcurso natural de la vida, pero no pueden reconocerlos porque no están
preparados para ello. Es como si a alguien que jamás ha oído hablar de diamantes se le
regalara un gran diamante. Lo considerará una piedra porque no tiene forma de reconocerlo.
Hay que convertirse en una especie de joyero para poder reconocer. Cuando sucede,
sucede solo entonces. No hay modo de forzarlo y de manipularlo. No podéis hacer que
suceda, pero si acontece, estaréis listos para reconocerlo. Si dejáis de meditar, vuestro estado
de preparación desaparecerá. Continuad con las meditaciones para que estéis preparados,
palpitantes, a la espera, de forma que cuando pase por vuestro lado estéis abiertos para
recibirlo.

jueves, 27 de enero de 2011

Hitomaro

Foto de Aepana Vidroh

Esta maña no me
Peinaré el pelo , que
Ha estado reclinado
En la mano de mi amada


Asa ne gami
Wave wa kezuraji
Utsukushiki
Kimi ga ta makura
Fureteshi mono wo

Hitomaro

Duda y negatividad ( Osho)

Foto de Arpana Vidroh

La duda significa que no tenéis ninguna postura; estáis listos para preguntar con
una mente abierta. La duda es el mejor punto por donde comenzar.
La duda no está mal. La negatividad es algo totalmente diferente. Esta significa que ya
habéis adoptado una postura... en contra. La duda significa que no tenéis ninguna postura;
estáis listos para preguntar con mente abierta. La duda es el mejor punto por donde comenzar.
La duda simplemente significa una búsqueda, una pregunta; la negatividad significa que ya
tenéis un prejuicio. Ya habéis decidido. Ahora lo único que tenéis que hacer es, de algún
modo, demostrar que vuestro prejuicio es correcto, así podéis elegir entre cualquier cosa que
yo diga y demostrar que vuestro prejuicio es correcto.
La duda es inmensamente espiritual. La negatividad es algo enfermo.

miércoles, 26 de enero de 2011

Fe y Confianza (Osho)

foto de Arpana Vidroh

La fe es una confianza muerta. De hecho, no confiáis, pero seguís creyendo, eso
es la fe. Pero la confianza es algo vivo. Es como el amor.
Todas las fes han perdido lo que llamáis oración, lo que llamáis meditación. Han
olvidado todo el lenguaje del éxtasis. Todas se han vuelto intelectuales: credos, dogmas,
sistemas. Hay muchas palabras, pero falta el significado, la importancia está perdida. Y eso es
natural. No me quejo de eso. Así ha de ser.
Cuando un Jesús está vivo, la religión camina sobre la Tierra, y aquellos pocos lo
bastante afortunados como para reconocerlo viven el impacto de una religión viva. Si sois lo
bastante afortunados como para reconocerlo y caminar unos pasos con Jesús, quedaréis
transformados. No es que os convirtáis en cristianos -eso es superficial-, pero algo de Cristo
entra en vosotros. Algo sucede entre vosotros y Cristo. Os volvéis oradores. Tenéis ojos
distintos con los que ver, un corazón distinto que palpita. Todo sigue igual, pero vosotros
cambiáis.
Los árboles son verdes, pero ahora de un modo diferente. El paisaje ha cobrado vida.
Casi podéis tocar la vida que os rodea. Pero cuando Jesús desaparece, lo que sea que haya
dicho queda formulado, sistematizado. Entonces la gente se vuelve cristiana intelectualmente,
pero el Dios vivo ya no está allí.
La fe es una confianza muerta. De hecho, no confiáis, pero seguís creyendo, eso es la fe.
Pero la confianza es algo vivo. Es como el amor.

martes, 25 de enero de 2011

Hitomaro

Foto de Arpana Vidroh

El chismorreo crece como
Hierba en un prado
Estival. Mi muchacha y yo
Dormimos abrazados

Hito goto wa
Natsu no no kusa to
Shigeku to mo
Imo to ware to shi
Tazusawarineba

Hitomaro

Paz (Osho)

Foto de Arpana Vidroh

Siempre que lo recordéis, relajaros profundamente y sentíos en paz tantas veces
al día como os sea posible. Cuanto más lo hagáis mejor. Pasados unos pocos días,
sentiréis, sin hacer nada por vuestra parte, que la paz ha quedado establecida. Os sigue
como una sombra.
Hay muchos niveles de paz. Hay uno que podéis producir solo con sentirlo, solo con
proporcionar una profunda sugestión de que estáis en paz; esa es la primera capa. La
segunda capa es aquella de la que cobráis conciencia de repente. No la creáis vosotros. Pero la
segunda acontece solo si está ahí la primera; de lo contrario, nunca sucede.
La segunda es la verdadera, pero la primera ayuda a crear el camino para que llegue. La
paz llega... pero antes, como un requisito previo, debéis crear una paz mental a vuestro
alrededor. La primera paz será mental. Será más como una autohipnosis; la creáis vosotros.
Entonces, de repente, un día veréis que la segunda paz ha emergido. No tiene nada que ver
con un acto vuestro o con vosotros. De hecho, es más profunda que vosotros. Surge de la
misma fuente de vuestro ser, del ser no identificado ni dividido, del ser desconocido.
Nos conocemos solo superficialmente. Un lugar pequeño es identificado como vosotros.
Una pequeña ola es nombrada, etiquetada, como vosotros. Y dentro de esa ola, en lo más
hondo, está el gran océano.
Así que sin importar lo que hagáis, recordad siempre crear una paz alrededor. Y este no
es el objetivo; es simplemente el medio. Una vez que hayáis creado la paz, algo del más allá
lo llenará. No será nada surgido de vuestro esfuerzo. Una vez que llegue, podéis desprenderos
del método autohipnótico; ya no os hace falta.

lunes, 24 de enero de 2011

Hitomaro

Foto de Arpana Vidroh


En las montañas otoñales
Caen las hojas de colores
Sí pudiera retenerlas,
Aún podría verla a ella.

Aki yama ni
Otsuru momiji ba
Simasiku wa
Na chiri midari so
Imo ga atari minu

Hotomaro


Entre el placer y el dolor (Osho)

Foto de Arpana Vidroh

El único estado en el que uno puede transformarse en un morador permanente es
el espacio que no está ni aquí ni allá.
Hay una cualidad de silencio y calma... tranquilidad. Desde luego, al comienzo parece
muy insípida porque no hay ni dolor ni placer. Pero todo dolor y todo placer es simple
excitación. A la excitación que os gusta la llamáis placer. A la que no os gusta la llamáis
dolor. A veces sucede que puede empezar a gustaros una cierta excitación que se transforma
en placer, y puede empezar a gustaros otra excitación que puede convertirse en dolor. De
modo que la misma experiencia puede volverse dolor o placer; depende de lo que os guste o
desagrade.
Relajaos en el espacio entre el placer y el dolor. Es el estado más natural de relajación.
En cuanto empezáis a estar en él, a sentirlo, aprenderéis su sabor. A eso lo llamo el sabor del
Tao.
Es como el vino. Al principio será muy amargo. Uno ha de aprender. Y es el vino más
profundo que hay, la mayor bebida alcohólica de silencio, tranquilidad. Uno se embriaga con
ella. Poco a poco entenderéis su sabor. Al comienzo carece de sabor porque tenéis la lengua
demasiado llena de dolor y placer.

domingo, 23 de enero de 2011