viernes, 6 de mayo de 2011

Alma (Deng Min-Dao)

                                                                                           Foto de Elisa




La música conmovió mi alma

¿Por qué la gente piensa que hablar sobre el alma es tan abstruso? Dicen que el alma es difícil de discernir, y creen que la espiritualidad es difícil de conocer en la vida ordinaria. Pero hablamos del alma todo el tiempo: “Esta pintura despertó algo en mi el alma.” “Me satisface en el alma.” “Este lugar tiene un alma especial.” “Esta persona tiene un alma enorme.” Esto indica que sentimos, al menos intuitivamente, que existe tal cosa como el alma.

Incluso personas que no piensan de sí mismas como espiritualmente conscientes han tenido experiencias relacionadas con el alma. Sabemos que es algo sutil, especial, trascendente, y separado de las referencias normales de las leyes físicas. Dejaremos a otros el pronunciarse sobre qué debemos hacer con el alma, pero piensa en el alma de la que hablas cuando digas algo como “la música me toca el alma misma.”

¿Es esa alma tuya sujeto de condena o de bendición o de reencarnación? ¿O esa alma tuya solo está ahí? ¿No es nuestra más profunda, más sutil humanidad? ¿No es una consciencia capaz de reconocer, capaz de sentir? ¿Que es gentil, no agresiva? ¿Que no confabula, no es política, no es ambiciosa y no es malvada? El alma es parte de tu vida cotidiana.

jueves, 5 de mayo de 2011

ESQUIZOFRENIA(Osho)

Foto de Arpana Vidroh
La culpabilidad siempre crea esquizofrenia. Y puede lograrlo; si es muy
profunda, puede crear una verdadera escisión.
No existe división entre el mundo y la espiritualidad. Pero debido al fenómeno de la
culpabilidad esa división surge. De modo que hay que descartar la culpabilidad. No es que
tengáis que unir la espiritualidad y el mundo; están unidos. No hay modo de separarlos. Lo
que debéis hacer es entender vuestra culpabilidad y desprenderos de ella, de lo contrario
siempre crea esquizofrenia. Y puede lograrlo; si es muy profunda, puede provocar una
verdadera escisión. Una persona puede convertirse en dos, de tal manera que es capaz de no
ser consciente de la otra. La división puede ser tan marcada que los dos aspectos no lleguen a
conocerse jamás, que nunca se produzca dicho encuentro.
Debéis comprender vuestra culpabilidad. Moveos con toda la naturalidad que os sea
posible y no digáis que algo es «espiritual» y otra cosa es «mundana». Esa misma
categorización está mal porque es entonces cuando nace la división. En cuanto etiquetáis algo
como espiritual, de pronto habéis condenado al mundo. Cuando decís que algo es mundano,
ha surgido la división. No hay necesidad de ello.
No dividís cuando veis la luna por la noche y la disfrutáis, y luego un día veis a un niño
sonriendo y también disfrutáis. ¿Qué es espiritual y qué material? Veis una flor abrirse y algo
se abre en vosotros que os hace regocijaros. La comida se está preparando, toma el sabor y de
repente hay gozo en ello. ¿Qué es espiritual y qué mundano?

miércoles, 4 de mayo de 2011

Triunfo (Deng Ming-Dao)

                                                                                                       Foto de Elisa

Gatea para comenzar.
Triunfa para completar.
Renuncia para marcharte.


¿Cuál es la anatomía de cualquier fase de la vida? Primero viene una etapa de aprendizaje llena de torpe lucha por la maestría. Luego viene la fase de probarte a ti mismo en competencias. Finalmente, la elegante retirada del campo, puesto que la constante competencia no es una forma de vida duradera.

La competencia es siempre un problema espinoso. Cierto, te desafía a ser lo mejor que puedas ser. Cultivar una habilidad y no usarla es como aprender un idioma extranjero y nunca salir de tu casa. Si pensamos en ganar en el limitado sentido de derrotar a otros, caemos en un peligroso egotismo. El ganar puede pensarse como un logro. Por ejemplo, si aprendes a nadar, eso es ganarle a tu propia ignorancia y pereza. Si entras a una competencia y ganas, entonces no es ganarle a otros, sino lograr tu mejor marca. Los otros competidores son secundarios; es más importante el que tú sepas dónde te encuentras, el que consolides tu posición, y que busques mayores logros. Ese es el verdadero triunfo.

El triunfo en las cantidades correctas es el mejor tónico para el alma. El triunfo llevado a los extremos corroe el alma. Una vez que hayas tenido tu cuota de triunfos, has de saber cuándo retirarte. Una vez que hayas alcanzado la cima, renuncia a la competencia. Luego comienza de nuevo. Ese es el secreto de moverse de fase en fase en la vida.

martes, 3 de mayo de 2011

Sin palabras ( Osho)

Foto de Arpana Vidroh

Si es posible, vivid una experiencia y no la fijéis con ninguna palabra, porque eso
la empobrecerá.
Estáis sentados... es una noche silenciosa. El sol se ha puesto y las estrellas han
comenzado a aparecer. Simplemente sed. Ni siquiera digáis: «Qué hermoso es», porque el
momento en que digáis que es hermoso, ya no es lo mismo. Al decir «hermoso», introducís el
pasado, y todas las experiencias en que dijisteis que eran hermosas han condicionado la
palabra.
¿Por qué traer el pasado? El presente es tan vasto... y el pasado tan estrecho. ¿Por qué
mirar a través de un agujero en la pared cuando podéis salir y mirar todo el cielo?
Así que intentad no utilizar palabras, pero si os veis en la necesidad, entonces sed muy
selectivos, porque cada palabra posee un matiz propio. Sed muy poéticos al respecto.

lunes, 2 de mayo de 2011

Palabras (Osho)

Foto de Arpana Vidroh

Las palabras no son simplemente palabras.
Tienen sus propios estados de ánimo, sus propios ambientes.
Cuando una palabra se asienta en vuestro interior, aporta una atmósfera diferente a
vuestra mente, un enfoque y una visión distintos. Llamad a la misma cosa con un nombre
diferente y lo veréis: de inmediato algo es distinto.
Hay palabras que provienen de los sentimientos y palabras intelectuales. Desprendeos
cada vez más de las intelectuales. Emplead cada vez más las palabras que provienen de los
sentimientos. Hay palabras políticas y palabras religiosas. Desprendeos de las políticas. Hay
palabras que de inmediato crean conflicto. En cuanto las pronunciáis, surge una discusión. De
modo que nunca empleéis un lenguaje lógico y argumentativo. Utilizad el lenguaje del afecto,
del cariño, del amor, para que no surja ninguna discusión.
Si uno empieza a sentir de esta manera, ve que surge un cambio tremendo. Si uno está
un poco alerta en la vida, se pueden evitar muchas desdichas. Una sola palabra dicha con
inconsciencia puede crear una larga cadena de desdicha. Una leve diferencia, simplemente un
pequeño giro, y eso produce un gran cambio. Uno debería tener mucho cuidado y emplear las
palabras cuando sea absolutamente necesario. Evitad las palabras contaminadas. Utilizad
palabras frescas, carentes de controversia, que no sean discusiones sino simples
manifestaciones de vuestros sentimientos.
Si uno puede convertirse en un experto en palabras, la vida será muy distinta. Si una
palabra provoca desdicha, ira, conflicto o discusión, dejadla. ¿Qué sentido tiene seguir con
ella? Sustituidla por algo más apropiado. Lo mejor es el silencio. Lo mejor es cantar, la
poesía, el amor.

domingo, 1 de mayo de 2011

Inseguridad (Osho)

Foto de Arpana Vidroh
El hombre es una flor frágil. Cualquier piedra puede aplastarlo. Cualquier
accidente, y desaparecéis. Una vez que entendéis esto...
Aunque sintáis mucho miedo, ¿qué hacer? La noche es oscura, el camino desconocido,
no hay ninguna luz que lo ilumine, nadie que os guíe, ningún mapa, entonces, ¿qué hacer? Si
os gusta llorar, llorad, pero eso no ayuda a nadie. Mejor aceptarlo y tantear en la oscuridad.
Disfrutad mientras sois. ¿Por qué perder tiempo en busca de seguridad cuando esta no es
posible? Esta es la sabiduría de la inseguridad. Una vez que la entendéis, que la aceptáis,
quedáis liberados del miedo.
Sucede siempre en el frente de guerra, cuando los soldados salen a combatir, que los
domina el miedo, porque la muerte los espera. Quizá jamás regresen. Tiemblan, no pueden
dormir, sufren pesadillas. Una y otra vez sueñan con que los han matado o mutilado. Pero en
cuanto llegan al frente, todo el miedo se desvanece. En cuanto ven que la muerte está
aconteciendo, que la gente muere, que otros soldados han muerto, que sus amigos puede que
estén muertos, que las bombas caen y las balas silban... en menos de veinticuatro horas se
asientan, el miedo desaparece. Lo aceptan; empiezan a jugar a las cartas mientras a su
alrededor silban las balas. Beben té y lo disfrutan como nunca antes lo han disfrutado, porque
puede que sea su última taza. Bromean y ríen, bailan y cantan. ¿Qué hacer? Cuando la muerte
está ahí, está ahí.
Eso es inseguridad. Aceptadla, y entonces desaparecerá.

sábado, 30 de abril de 2011

La verdad (Osho)

Foto de Arpana Vidroh

La verdad se consigue únicamente mediante la conciencia.
No se trata de un proceso mental, es un fenómeno totalmente diferente.
No debéis pensar la verdad, tenéis que parar todo pensamiento para conocer la
verdad: debéis olvidar todo sobre la verdad, para conocer la verdad.
Debéis desprenderos de la carga de todas las teorías, hipótesis, filosofías e ideologías
que habéis aprendido. El proceso de alcanzar la verdad es un proceso de desaprendizaje, de
desacondicionamiento. Poco a poco, uno ha de salir de la mente, escabullirse fuera de la
mente, para convertirse en un estanque de conciencia, de pura conciencia. Simplemente una
absoluta vigilancia: sin hacer nada, vigilando todo lo que sucede en los mundos exterior e
interior.
Cuando uno puede observar sin que el juicio interfiera, sin que irrumpan viejas ideas,
entonces se revela la verdad. Y el milagro es que no procede de otra parte, no desciende desde
las alturas; se encuentra en vuestro interior... es vuestra naturaleza intrínseca. Realmente es
una gran revelación conocer la verdad, porque vosotros sois ella y nunca la habéis perdido, ni
siquiera durante un solo momento. Siempre habéis sido ella. Es imposible perderla, porque es
vuestra naturaleza y esta no se puede perder. Por eso la llamamos naturaleza. Lo que no se
puede perder es la propia definición de naturaleza. Aquello que se puede perder no es naturaleza,
sino nutrición. La verdad es vuestra naturaleza, vuestro propio ser, vuestra existencia,
vuestro centro.




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viernes, 29 de abril de 2011

Ángulos diferentes (Osho)

Foto de Arpana Vidroh
Siempre es bueno sentir al otro desde ángulos diferentes, porque un hombre
posee múltiples aspectos.
Cada persona lleva un mundo dentro, y si de verdad queréis conocer a una persona,
tenéis que conocerla desde todos los ángulos posibles. Entonces dos personas pueden quedar
encantadas una por la otra para siempre, porque ya no hay ningún papel fijo. Y pasados unos
días, cuando volvéis a estar en los papeles de marido y mujer, para variar, ¡entonces es
hermoso, es algo nuevo! Es como si volvierais a reuniros después de muchos días.
El cambio siempre es bueno. Y siempre encuentra maneras y medios de relacionarse
con la persona de un modo nuevo, en una nueva situación. Nunca entréis en la rutina.
Entonces la relación siempre fluye. Siempre hay sorpresas, y es bueno sorprender al otro y
verse sorprendido por el otro; de esa forma la relación jamás está muerta.

jueves, 28 de abril de 2011

Vulnerabilidad (Osho)

Foto de Arpana Vidroh
La existencia en el cuerpo es muy precaria. En cualquier momento basta con un
poco más de oxígeno, o un poco menos, ¡y habéis desaparecido!
Un poco menos de azúcar en la sangre y os habéis marchado... ¡Una leve
disfunción en el cerebro y no existís!
La vida existe en la vulnerabilidad... en el peligro, en la inseguridad. No hay seguridad
y no puede haberla. La seguridad solo es para las personas muertas. Son muy fuertes. ¿Podéis
matar a un hombre muerto? No. ¿Podéis destruir a un hombre muerto? No. Es muy fuerte.
Cuanto más elevada es la calidad de vida, más débil es. Contemplad una rosa, un
poema, una canción, la música... ¡vibra durante un segundo y desaparece! Mirad el amor: un
momento está ahí, al siguiente no. Observad la meditación.
A medida que ascendéis, descubriréis que las cosas se vuelven más y más vulnerables.
De modo que la vulnerabilidad no tiene nada de malo; es entender cómo es la vida. Fingir ser
fuerte es una tontería, porque es un error. Nadie es fuerte, nadie puede serlo; no es más que un
juego del ego. Incluso Alejandro Magno no es fuerte... llega un día en que toda su fuerza se
desvanece.
Así que aprended a aceptar vuestra vulnerabilidad, y luego tendréis una profunda
comprensión y un profundo flujo de energía. No la sentiréis como un problema. No lo es; es
algo muy importante que está teniendo lugar.

miércoles, 27 de abril de 2011

Punto cero (Osho)

Foto de Arpana Vidroh

Nos hemos acostumbrado a los altibajos: cuando estamos arriba, nos sentimos
bien; cuando estamos abajo, nos sentimos mal. Pero justo en el medio hay un punto
que no es ni arriba ni abajo; es el punto neutral.
A veces ese punto neutral asusta mucho, porque si uno se siente mal, uno sabe a qué se
debe; si uno se siente bien, también sabe a qué se debe. Pero cuando no se puede sentir
ninguna de las dos cosas, uno simplemente se halla en una especie de limbo y siente miedo.
Pero ese punto es muy hermoso. Si sois capaces de aceptarlo, os dará una percepción inmensa
sobre vuestra vida. Cuando estáis arriba, eso os perturba; todos los placeres conllevan un
estado febril de excitación. Y cuando estáis abajo, una vez más os veis perturbados de un
modo negativo. Cuando estáis arriba, queréis aferraros a ese estado; cuando estáis abajo,
queréis salir de él. Hay algo en lo que trabajar y en lo que mantenerse ocupado, pero cuando
os halláis justo en el medio, toda la fiebre se desvanece; es el punto cero.
A través de ese punto cero se puede disponer de una inmensa percepción de uno mismo,
porque todo está en silencio.
No hay felicidad ni infelicidad, de modo que no hay ningún tipo de ruido, hay absoluta
quietud. Buda empleó este punto muy profundamente con todos sus discípulos. Era una
obligación, todo el mundo debía alcanzarlo primero, y luego comenzaba el trabajo. Él lo
llamaba upeksha, otro nombre para neutralidad.

martes, 26 de abril de 2011

Foto de Arpana Vidroh

La eternidad no es la continuidad del tiempo para siempre. Ese es el sentido que
aparece en los diccionarios. por siempre jamás. Pero para siempre es parte del
tiempo... de un tiempo prolongado indefinidamente, pero sigue siendo tiempo. La
eternidad es salirse del tiempo; es atemporal, sin tiempo.
El momento presente es la puerta a la eternidad. El pasado y el futuro son parte del
tiempo. El presente no es parte del tiempo... el presente se encuentra entre los dos, entre el
pasado y el futuro. Si estáis absolutamente alertas, solo entonces os halláis en el presente; de
lo contrario, no dejáis de perdéroslo. Si no estáis alertas, cuando lo estéis ya habrá pasado, se
habrá convertido en pasado; es muy veloz.
De modo que entre el pasado y el futuro hay una puerta, una abertura, un intervalo -el
ahora- que es la puerta a la eternidad. Solo en esta es posible la felicidad: en el tiempo, en el
mejor de los casos, está el placer; en el peor, el dolor, pero ambos son fugaces. Su naturaleza
no es diferente. El dolor viene y va, el placer viene y va. Son burbujas de agua momentáneas.
La felicidad carece de contrapartida. No es una dualidad de placer y dolor, de día y
noche. Es no dual, no tiene opuesto. Es una trascendencia. Intentad estar cada vez más en el
presente. No os adentréis demasiado en la imaginación y la memoria. Siempre que os
encontréis adentrándoos en la memoria, en la imaginación, devolveos al presente, a lo que
estáis haciendo, adonde estáis, a quienes sois. Regresad una y otra vez al presente. Buda lo
llamó la evocación de uno mismo; en esa evocación entenderéis poco a poco lo que es la
eternidad.

lunes, 25 de abril de 2011

Comparación ( Osho)

Foto de Arpana Vidroh

Mi sugerencia es: disfrutad de la música, de la poesía, de la naturaleza, pero
evitad la tentación de diseccionarlas. Y tampoco comparéis, porque las comparaciones
son inútiles.
No comparéis una rosa con una caléndula. Las dos son flores, de modo que es indudable
que poseen ciertas similitudes, pero ahí es donde termina su parecido. También son únicas.
Una caléndula es una caléndula... su color es de un dorado danzarín. La rosa es una rosa... esa
tonalidad rosácea, esa viveza. Las dos son flores, de modo que ambas son similares, podéis
encontrar similitudes, pero no tiene sentido hacerlo. Podéis perder de vista su singularidad, y
esa singularidad es hermosa. Las similitudes no tienen mucho sentido.
Hay personas que no paran de encontrar similitudes: qué hay de similar en el Corán y en
la Biblia, y qué es similar en la Biblia y en los Vedas. Son personas estúpidas; pierden su
tiempo y perderán el tiempo de otras personas. Buscad siempre lo único y evitad la tentación
de compararlo, porque la comparación lo tornará mundano, mediocre.
Jesús convirtió el agua en vino. Ese es el milagro de un poeta, eso es poesía... convertir
agua en vino. Las palabras corrientes se vuelven tan embriagadoras cuando proceden de un
poeta, que uno puede emborracharse. Pero luego están los profesores, los maestros y los
eruditos que hacen exactamente lo opuesto: son expertos en convertir el vino en agua. ¡Son
los verdaderos anticristo! No hagáis eso. Si no podéis convertir el agua en vino, es mejor no
hacer nada.