jueves, 30 de junio de 2011

EL LADRILLO BOOMERANG (J Bucay)

Foto de Arpana Vidroh

Aquel día yo venía muy enojado. Estaba fastidioso y todo me molestaba. Mi actitud en el consultorio era quejosa y poco productiva. Detestaba todo lo que hacía y tenía. Pero sobre todo, estaba enojado conmigo. Aquel día sentía que no podía soportar “ser yo mismo”.

—Soy un tonto— dije (o me dije)— Un reverendo imbécil... Creo que me odio.

—Te odia la mitad de la población de este consultorio. La otra mitad te va a contar un cuento.

Había un tipo que andaba por el mundo con un ladrillo en la mano. Había decidido que a cada persona que lo molestara hasta hacerlo rabiar, le tiraría un ladrillazo.

Método un poco troglodita pero que parecía efectivo, ¿no?

Sucedió que se cruzó con un prepotente amigo que le contestó mal. Fiel a su designio, el tipo agarró el ladrillo y se lo tiró.

No recuerdo si le pegó o no. Pero el caso es que después, al ir a buscar el ladrillo, esto le pareció incómodo.

Decidió mejorar el “sistema de autopreservación a ladrillo”, como él lo llamaba:

Le ató al ladrillo un cordel de un metro y salió a la calle.

Esto permitiría que el ladrillo no se alejara demasiado. Pronto comprobó que el nuevo método también tenía sus problemas.

Por un lado, la persona destinataria de su hostilidad debía estar a menos de un metro. Y por otro, que después de arrojarlo, de todas maneras tenía que tomarse el trabajo de recoger el hilo que además, muchas veces se ovillaba y anudaba.

El tipo inventó así el “Sistema Ladrillo III”:

El protagonista era siempre el mismo ladrillo, pero ahora en lugar de un cordel, le ató un resorte..Ahora sí, pensó, el ladrillo podría ser lanzado una y otra vez pero solo, solito regresaría.

Al salir a la calle y recibir la primera agresión, tiró el ladrillo.

Le erró... pero le erró al otro; porque al actuar el resorte, el ladrillo regresó y fue a dar justo en su propia cabeza.

El segundo ladrillazo se lo pegó por medir mal la distancia.

El tercero, por arrojar el ladrillo fuera de tiempo.

El cuarto fue muy particular. En realidad, él mismo había decidido pegarle un ladrillazo a su víctima y a la vez

también había decidido protegerla de su agresión.

Ese chichón fue enorme...

Nunca se supo si a raíz de los golpes o por alguna deformación de su ánimo, nunca llegó a pegarle un ladrillazo a nadie.

Todos sus golpes fueron siempre para él.

—Este mecanismo se llama retroflexión y consiste básicamente en proteger al otro de mi agresividad. Cada vez que lo hago, mi energía agresiva y hostil es detenida antes de que le llegue al otro, por medio de una barrera que yo mismo pongo. Esta barrera no absorbe el impacto, simplemente lo refleja; y toda esa bronca, ese fastidio, esa agresión me vuelve a mí mismo. A veces con conductas reales de autoagresión (daños físicos, comida en exceso, drogas, riesgos inútiles) otras veces con emociones o manifestaciones disimuladas (depresión, culpa, somatización)

Es muy probable que un utópico ser humano “iluminado”, lúcido y sólido jamás se enojara. Sería útil para nosotros no enojarnos. Sin embargo una vez que sentimos la bronca, la ira o el fastidio, el único camino que los resuelve es sacarlos hacia fuera transformados en acción. De lo contrario lo único que conseguimos, antes o después, es enojarnos con nosotros mismos

miércoles, 29 de junio de 2011

Noche oscura del alma (Osho)


Foto de Arpana Vidroh
Todos aprendemos cómo ser felices y a seguir riendo y bromeando...
así es cómo toda la sociedad avanza en un remolino de alborozo. Pero todo el mundo
lleva una noche profunda y oscura en el interior, y ni siquiera se es consciente de ella.
Cuando entréis en un estado meditativo, primero entraréis en esta noche oscura del
alma. Si lográis pasar por ella -y no hay dificultad en atravesarla-, entonces por primera vez
seréis conscientes de que vuestra felicidad no era verdadera. La felicidad falsa desaparecerá y
llegará la tristeza verdadera, y solo después de la tristeza verdadera es cuando emergerá la
felicidad verdadera. Entonces sabréis que la felicidad falsa era incluso peor que la tristeza
verdadera, porque al menos en esa tristeza hay realidad. Si estáis tristes -verdadera y
sinceramente tristes-, esa tristeza os enriquecerá.
Os proporciona profundidad, percepción. Os hace conscientes de la vida y de las
posibilidades infinitas y de los limites de la mente humana, de la pequeñez de la conciencia
humana rodeada por doquier por el infinito, la frágil vida rodeada siempre por la muerte.
Cuando estáis realmente tristes cobráis conciencia de estas cosas. Cobráis conciencia de que
la vida no es solo vida... también es muerte.
Si realmente queréis ser felices, no sigáis fingiendo, jugando al juego de ser feliz. Según
llega la infelicidad, no tardaréis en ver que se oscurecerá, que se tornará intensa. Pero cuando
la noche es oscura, la mañana se halla muy cerca.
En cuanto dejáis de luchar, cuando la aceptáis, os brindará un silencio, una profunda
vibración. Desde luego que es triste, pero hermoso. Incluso la noche posee su propia belleza,
v aquellos que no pueden ver la belleza de la noche se perderán mucho.


martes, 28 de junio de 2011

Mantened la privacidad (Osho)

Foto de Arpana Vidroh

Cada persona debe tener su propio espacio interior, entonces es bueno
encontrarse a veces. Entonces hay gozo en la reunión, anhelo y pasión.
Mi impresión es que siempre es bueno separar el trabajo del amor, siempre. No casan
bien juntos. Vuestros problemas de trabajo empiezan a afectar a vuestro amor, y vuestros
problemas de amor empiezan a afectar vuestro trabajo; las cosas se multiplican. El amor en sí
mismo es suficiente, es un mundo. No lo carguéis con nada más; ya es complicado.
Mantenedlos separados y el trabajo os resultará más fácil, vuestra vida amorosa será más
relajada.
Mi impresión es que marido y mujer no deberían estar juntos las veinticuatro horas del
día; eso también es duro sobre los dos. Perdemos interés. Terminamos por dar por sentada a la
mujer y terminamos por dar por sentado al marido. No disponéis de vuestro propio espacio.
No dejáis de superponeros, de atestaros, y tarde o temprano termina en estrés.
Es mejor mantener la privacidad de la persona. Cada persona debe tener su propio
espacio interior, entonces es bueno encontrarse a veces. Entonces hay gozo en la reunión,
anhelo y pasión. De lo contrario no hay pasión, ni júbilo: estáis juntos durante las veinticuatro
horas. Uno tiende a olvidar a la persona que está demasiado próxima las veinticuatro horas, lo
obvio tiende a ser olvidado. Trabajad por separado y vuestra proximidad crecerá, vuestra
intimidad crecerá.

lunes, 27 de junio de 2011

Budeidad (Osho)

Foto de Arpana Vidroh





Nada falta, todo es como debería ser Todo el mundo ya es perfecto. La
perfección no es algo a alcanzar; ya esta presente.
En el momento en el que os aceptáis, se os revela.
Si no os aceptáis, no dejáis de perseguir sombras, espejismos lejanos. Y solo os parecen
hermosos cuando os encontráis muy lejos de ellos. Cuanto más os acercáis, más descubriréis
que no hay nada, únicamente arena; que era un espejismo. Entonces creáis otro espejismo. Y
así es como la gente desperdicia toda su existencia.
Simplemente aceptaos como sois. No condenéis, nada hay que condenar, nada hay que
juzgar. No hay, manera de juzgar, de comparar, porque cada persona es única. Nunca ha
habido un hombre como vosotros y nunca volverá a haberlo, de modo que estáis solos; la
comparación no es posible. Y así es como la existencia quiere que seáis, por eso sois de esa
manera. No luchéis con la existencia, y no intentéis mejoraros, de lo contrario crearéis un
desastre. Así es como las personas han estropeado sus vidas.
Este es mi mensaje: aceptaos. Será duro, muy, duro, porque la mente idealista siempre
está ahí, vigilando y diciendo: «¿Qué estáis haciendo? ¡No es lo correcto! Tenéis que volveros
grandes, tenéis que convertiros en Buda o en Cristo... ¿qué hacéis? Esto no parece un Buda,
os comportáis como necios. ;Estáis locos?».
Aceptaos. En esa aceptación consiste la budeidad.


domingo, 26 de junio de 2011

Canción de vida (Osho)

Foto de Arpana Vidroh


La vida puede ser una canción, pero uno también puede pasarla por alto; no es
inevitable. El potencial existe, pero debe ser realizado. Muchas personas piensan que
el día en que nacieron todo acabó. Nada está acabado.
El día en que uno nace, las cosas no hacen más que empezar. El nacimiento ha de
suceder millones de veces en toda vuestra vida: tenéis que nacer una y otra y otra vez.
El hombre posee tal potencial, tantos aspectos; es multidimensional. Pero las personas
nunca exploran su propio ser, por eso la vida es triste, pobre. Esa es la verdadera pobreza. La
pobreza exterior no es un gran problema; se puede solucionar, se solucionará. La tecnología
ha llegado al punto en que la pobreza va a desaparecer de la faz de la tierra; ha llegado el
momento para ello. Pero el verdadero problema es la pobreza interior. Hasta las personas ricas
llevan una vida muy pobre. Sus cuerpos están atiborrados de comida, pero sus almas se
mueren de hambre. Todavía no han conocido la canción de la vida, no han oído nada de ella.
De algún modo continúan existiendo, tirando, arrastrándose, pero no hay júbilo.
Una gran canción es posible, una gran riqueza es posible, pero uno debe empezar a
explorar. Y el mejor modo de explorar la canción de la propia vida es amar; esa es la
metodología. Así como la lógica es la metodología de la ciencia, el amor lo es del espíritu.
Así como la lógica os hace capaces de penetrar más y más en la materia, el amor os hace
capaces de ahondar más y más en la conciencia. Y cuanto más profundo vais, más
profundamente son liberadas las canciones. Cuando uno ha alcanzado el mismo núcleo del
ser, la totalidad de la vida se convierte en una celebración, en una absoluta celebración

viernes, 24 de junio de 2011

Lo nuevo (Osho)

Foto de Arpana Vidroh
Simplemente recordad que el cambio es vida. Cada momento permanece
disponible a lo nuevo. Dadle siempre la bienvenida a lo nuevo para que el cambio
pueda continuar.
Lo que la gente hace es simplemente lo opuesto: se aferra a lo antiguo; entonces el
cambio se detiene. El cambio es con lo nuevo. Con lo antiguo no hay cambio, pero las
personas se aferran a lo antiguo porque eso parece seguro, cómodo, familiar. Habéis vivido
con ello, así que lo conocéis, os habéis vuelto diestros en su manejo, expertos. Con lo nuevo
volveréis a ser ignorantes. Con lo nuevo podéis cometer errores; ¿y quién sabe adónde puede
conducir, De ahí que surja el miedo, y debido a ello la gente se aferra a lo antiguo. Y en
cuanto os aferráis a lo antiguo dejáis de fluir.
Permaneced disponibles a lo nuevo. No dejéis de morir al pasado. ¡Está acabado! Ayer,
sí, es ayer, y nunca podrá volver. Si os aferráis a él, moriréis con él; se convertirá en vuestra
De hecho, la libertad es crecer. Y os estáis haciendo responsables, pero la
responsabilidad significa la capacidad de responder. No es un deber que haya que satisfacer
en el sentido ordinario. Es una respuesta, una sensibilidad.
Pero cuanto más sensibles os volvéis, más vais a descubrir que muchas personas
pensarán que os volvéis irresponsables y tendréis que aceptarlo-, porque sus intereses, sus
inversiones, no quedarán satisfechos. Muchas veces no colmaréis sus expectativas, pero nadie
ha venido a este mundo a satisfacer las expectativas de los demás.
La responsabilidad básica es hacia uno mismo. De modo que un meditador primero ha
de ser muy, muy egoísta, pero luego, cuando se haya centrado más, cuando haya arraigado en
su propio ser, la energía empieza a rebosar. Pero no es un deber. No es que alguien deba
hacerlo. A uno le encanta hacerlo; es compartir

jueves, 23 de junio de 2011

Meditación (Osho)




Foto de Arpana Vidroh
Hay una meditación que sencillamente sucede... no está en nosotros hacerla. Por
nuestra parte solo necesitamos realizar una cosa: y es que si sucede, no debemos
entorpecerla.
La meditación que vosotros podéis dirigir seguirá siendo un juego mental. Es vuestra
mente la que mantiene el control; es la mente la que lleva a cabo la meditación. Pero dicha
meditación no puede llevaros más allá de la mente. ¿Cómo podrá hacerlo si es la mente la que
la provoca? Entonces está manipulada por la mente y sigue siendo algo que se encuentra en
vuestras manos.
La verdadera meditación es aquella que no está en vuestras manos; todo lo contrario,
vosotros estáis en sus manos. Pero las técnicas pueden ayudaros, os llevan a un punto de
frustración. Os llevan a un punto de desesperanza. Os llevan a un punto en el que, por
desesperación al ver el círculo vicioso que provocáis, que no lleva a ninguna parte, ya que una
y otra vez llegáis al mismo punto, a la mente, hasta que un día os dais cuenta de que vuestro
hacer es vuestra perdición. En ese mismo momento os dejáis ir.
Entonces desaparece toda la acción, todo esfuerzo. Algo desciende desde el más allá.
Eso es liberación. E incluso un único momento de ese vislumbre es suficiente. Nunca más
volvéis a ser los mismos... no podéis serlo.



miércoles, 22 de junio de 2011

Energía (Osho)

Foto de Arpana Vidroh

Cuando el árbol está a rebosar de vitalidad, florece. Las flores son un lujo. Solo
cuando tenéis mucho y no podéis contenerlas, se manifiestan hacia fuera.
La espiritualidad es un florecimiento, es el lujo definitivo. Si estáis a rebosar de
vitalidad, solo entonces algo como una flor dorada florece en vosotros. William Blake tiene
razón al manifestar que la energía es deleite. Cuanta más energía tengáis, más deleite
experimentaréis.
La desesperación surge por una pérdida continuada de energía; y las personas han
olvidado cómo contenerla. En mil y un pensamientos, preocupaciones, deseos, imaginación,
sueños, recuerdos... la energía se pierde. Y también en cosas innecesarias que se pueden
evitar. Cuando no hay necesidad de hablar, la gente sigue hablando. Cuando no hay necesidad
de hacer nada, no es capaz de permanecer sentada en silencio. Tiene que «hacer».
Las personas están obsesionadas con hacer, como si ello fuera algo que embriagara; las
mantiene borrachas. Permanecen ocupadas para no tener tiempo para pensar sobre los
verdaderos problemas de la vida. Se mantienen atareadas para no tropezar consigo mismas.
De lo contrario, tienen miedo al abismo que se abre en su interior. Así es como la energía no
cesa de filtrarse y el motivo por el que nunca tenéis suficiente.
Hay que aprender a desprenderse de lo innecesario. Y el noventa por ciento de la vida
corriente es innecesario; se puede dejar con facilidad. Hay que ser casi telegráfico, mantener
justo lo esencial, y os quedará tanta energía que un día, de pronto, comenzáis a florecer, sin
ningún otro motivo.

martes, 21 de junio de 2011

Jorge Bucay

Foto de Arpana Vidroh

EL ELEFANTE ENCADENADO...


Cuando yo era chico me encantaban los circos, y lo que más me gustaba de los circos eran los animales.

También a mí como a otros, después me enteré, me llamaba la atención el elefante.

Durante la función, la enrome bestia hacia despliegue de su tamaño, peso y fuerza descomunal... pero después de su actuación y hasta un rato antes de volver al escenario, el elefante quedaba sujeto solamente por una cadena que aprisionaba una de sus patas clavada a una pequeña estaca clavada en el suelo.

Sin embargo, la estaca era solo un minúsculo pedazo de madera apenas enterrado unos centímetros en la tierra.

Y aunque la cadena era gruesa y poderosa me parecía obvio que ese animal capaz de arrancar un árbol de cuajo con su propia fuerza, podría, con facilidad, arrancar la estaca y huir.

El misterio es evidente: ¿Qué lo mantiene entonces? ¿Por qué no huye? Cuando tenía 5 o 6 años yo todavía en la sabiduría de los grandes.

Pregunté entonces a algún maestro, a algún padre, o a algún tío por el misterio del elefante.

Alguno de ellos me explicó que el elefante no se escapaba porque estaba amaestrado.

Hice entonces la pregunta obvia: -Si está amaestrado, ¿por qué lo encadenan?

No recuerdo haber recibido ninguna respuesta coherente.

Con el tiempo me olvide del misterio del elefante y la estaca... y sólo lo recordaba cuando me encontraba con otros que también se habían hecho la misma pregunta.

Hace algunos años descubrí que por suerte para mí alguien había sido lo bastante sabio como para encontrar la respuesta: El elefante del circo no se escapa porque ha estado atado a una estaca parecida desde muy, muy pequeño. Cerré los ojos y me imaginé al pequeño recién nacido sujeto a la estaca.

Estoy seguro de que en aquel momento el elefantito empujó, tiró, sudó, tratando de soltarse. Y a pesar de todo su esfuerzo, no pudo.

La estaca era ciertamente muy fuerte para él. Juraría que se durmió agotado, y que al día siguiente volvió a probar, y también al otro y al que le seguía... Hasta que un día, un terrible día para su historia, el animal aceptó su impotencia y se resignó a su destino.

Este elefante enorme y poderoso, que vemos en el circo, no se escapa porque cree -pobre- que NO PUEDE.

Él tiene registro y recuerdo de su impotencia, de aquella impotencia que sintió poco después de nacer. Y lo peor es que jamás se ha vuelto a cuestionar seriamente ese registro. Jamás... jamás... intentó poner a prueba su fuerza otra vez...



lunes, 20 de junio de 2011

Carácter (Osho)

Foto de Arpana Vidroh

Un hombre espiritual carece de carácter.
Una persona es una abertura. ¿Mañana quién sabe quién seréis? Ni siquiera vosotros
podéis decirlo, porque aún no habéis conocido el mañana ni lo que os traerá. De modo que la
gente que de verdad está alerta nunca promete nada, porque, ¿cómo podéis prometer? No
podéis decirle a alguien: «Mañana también te amaré», porque, ¿quién sabe?. La verdadera
percepción os aportará tal humildad que diréis: «No puedo decir nada sobre el mañana. Ya
veremos. Deja que venga. Espero amarte, pero nada es seguro». Y ahí radica la belleza.
Un hombre espiritual carece de carácter. Es libertad, y es muy confuso. Un hombre de
carácter tiene las cosas muy claras, pero un hombre que vive en libertad es muy confuso
consigo mismo y también con los demás. Pero posee belleza en ello, porque está vivo,
siempre palpitando con posibilidades nuevas, con nuevas potencialidades.

domingo, 19 de junio de 2011

Confusión Feliz (Osho)

Foto de Arpana Vidroh

La claridad es de la mente. La felicidad es de la totalidad. Todo lo que esta vivo
siempre es confuso. Solo las cosas muertas están claras y no son confusas.
No busquéis la claridad, de lo contrario empezaréis a aferraros a vuestra desdicha,
porque esta es muy clara. Id a ver a un médico si tenéis alguna enfermedad que él pueda
diagnosticar de un modo preciso. Os puede diagnosticar si tenéis cáncer, o esto o aquello; mil
y una enfermedades. Pero si estáis sanos, no tiene nada que diagnosticar. De hecho, la ciencia
médica no tiene nada con lo que definir qué es la salud. En el mejor de los casos, puede decir
que no estáis enfermos, pero no puede mostrarse muy definitiva acerca de lo que es la salud.
No se puede clasificar.
La felicidad es más grande que la salud. La salud es la felicidad del cuerpo, la felicidad
es la salud del alma.
Así que no os molestéis con la claridad. ¿Qué tienes que ver tu con la claridad? Aquí no
estamos centrados en la aritmética. Solo los tontos hacen eso. Olvidaos por completo de la
claridad. La confusión es caótica, desde luego... aterradora... pero la aventura y el desafío
están ahí. Aceptad el desafío v lanzaos de cabeza. No le prestéis mucha atención a la
confusión.
Centraos más en la felicidad y olvidaos de la confusión, porque esta se hallará presente.
Cuando entréis en un nuevo territorio que nunca antes habéis probado, vuestros viejos
patrones estarán confusos. Escuchad a la felicidad; dejad que esta sea el indicador. Dejad que
eso decida vuestra dirección v avanzad hacia allí.

sábado, 18 de junio de 2011

Versos para vivir con atención (Thich Naht Hanh)


Al despertarse

Hay que empezar el día con una sonrisa,
ya que tengo el regalo de 24 horas nuevas para mí.
Decido vivirlas con plenitud,
y ver a todos, con los ojos de la compasión.


Preparando la comida
En los vegetales frescos veo un sol verde.
Todos los Dharmas se juntan para hacer posible el milagro de la vida.


Sirviendo la comida
En esta comida veo claramente la presencia de todo el universo manteniendo mi existencia.
Las cinco contemplaciones

Esta comida es el regalo de todo el universo -la Tierra, el cielo y mucho trabajo duro.
Hay que comer con atención de manera que podamos ser dignos de recibirla.
Es necesario que transformemos nuestros estados mentales poco hábiles y aprendamos a comer con moderación.
Solamente debemos ingerir alimentos que nos nutran y prevengan la aparición de enfermedades.
Aceptamos estos alimentos para poder llevar a cabo el camino del entendimiento y el amor.


Contemplando la comida
Este plato de comida, tan aromático y apetitoso, también contiene mucho esfuerzo y sufrimiento. Esto nos puede ayudar a ver siempre el lado positivo de las cosas.

Empezando a comer
Con el primer bocado, prometo ofrecer alegría.
Con el segundo, prometo ayudar a aliviar el sufrimiento de los demás.
Con el tercero, prometo ver el gozo ajeno, en el mío propio.
Con el cuarto, prometo aprender el camino de desapego y ecuanimidad.


Terminando mi comida
El plato está vacío.
Mi hambre satisfecha.
Pero de ahora en adelante conscientemente me esforzaré en vivir, por el beneficio de todos los seres.


Tomando té
Manteniendo la taza de té con mis dos manos consigo focalizar mi atención.
Mi mente y cuerpo moran en el aquí y el ahora.

viernes, 17 de junio de 2011

Inexpresable (Osho)

Foto de Arpana Vidroh

Cuando algo sucede de verdad, siempre es inexpresable.
Cuando no sucede nada, podéis hablar mucho al respecto. Pero cuando realmente
sucede algo, entonces hablar es casi imposible. Uno simplemente se siente incapaz.
Benditos, pues, los momentos en que algo sucede y uno no puede decir qué está
pasando y qué ha pasado, cuando uno pierde el habla y no sabe qué decir.
¡Entonces ha sucedido algo de verdad!