martes, 23 de agosto de 2011

Para aprender, la mente debe estar quieta (Krishnamurti)

Para descubrir algo nuevo, usted debe empezar por su propia cuenta; debe iniciar un viaje estando completamente desnudo, en especial de conocimientos, porque es muy fácil tener experiencias merced a la creencia y al conocimiento; pero estas experiencias son tan sólo productos de nuestra propia proyección y, por lo tanto, son completamente irreales, falsas. Si usted ha de descubrir por sí mismo qué es lo nuevo, de nada sirve llevar la carga de lo viejo, especialmente el conocimiento ‑el conocimiento de otro, por importante que sea el otro-. Uno usa el conocimiento como un medio de autoproyección, de seguridad, y quiere estar muy seguro de que tiene las mismas experiencias que el Buda o Cristo o X. Pero un hombre que está constantemente proyectándose a sí mismo por medio del conocimiento, no es, evidentemente, un buscador de la verdad [...].

No existe sendero para el descubrimiento de la verdad [...]. Cuando usted quiere descubrir algo nuevo, cuando está experimentando con cualquier cosa, su mente ha de hallarse muy quieta, ¿no es así? Si su mente está llena, atestada de hechos, de conocimientos, éstos actúan como un obstáculo para lo nuevo; la dificultad para la mayoría de nosotros es que la mente se ha vuelto tan importante, tan predominantemente significativa, que interfiere todo el tiempo con cualquier cosa que pueda ser nueva, que pueda existir simultáneamente con lo conocido. Este conocimiento y el aprendizaje son obstáculos para quienes quieren buscar, para quienes desean tratar de comprender aquello que es intemporal.

Adaptarse (Deng Min Dao)


El cielo abraza el horizonte.
Sin importar qué tan irregular sea el perfil,
El cielo se le ajusta fielmente.

Donde quiera que estés, el cielo constantemente se encuentra con el horizonte. Se ajusta absolutamente a la superficie de la tierra. Los cambios en el cielo o en la tierra no afectan esta perfecta adaptación. Puede haber nubes, puede ser de noche, puede haber montañas o árboles o incluso edificios en el horizonte, pero la relación permanece.

Sin importar las circunstancias que la vida presente, nos debemos adaptar exactamente, ya sea que pensemos que situación es buena o mala. La resistencia es inútil. Deberíamos, en cambio, concentrarnos en percibir cualquier circunstancia que nos rodea. Por ejemplo, si uno está en una posición de liderazgo, uno debe adaptar su visión a la del grupo; el líder exitoso articula y trae consenso al grupo. El ser flexible y ajustarse constantemente a los tiempos es muy importante.


Con frecuencia pensamos sobre el paisaje como ocupando el primer plano y en cielo como el fondo. Es porque el cielo está siempre al fondo que puede encontrarse a la perfección con el borde del primer plano. Si emulamos esta característica de estar al fondo, también podremos encontrar el ajuste prefecto con la vida. Sin embargo esta adaptación no es pasividad. Es concordancia. Es porque el cielo está en el fondo que es, de hecho, supremo. Así es también con nosotros. Si sabemos cómo adaptarnos, terminamos siendo superiores.

lunes, 22 de agosto de 2011


Adicción al trabajo ( Osho)


El trabado es bueno, pero no debería volverse una adicción.
Muchas personas han convertido su trabajo en una droga para poder olvidarse de
sí mismas en él... igual que un borracho que se olvida en el alcohol.
Uno debería ser tan capaz de no hacer como de hacer... entonces uno es libre. Uno
debería ser capaz de sentarse, de no hacer nada, tan perfecta, hermosa y felizmente como
cuando trabaja con ahínco y hace muchas cosas; entonces uno es flexible.
Hay dos tipos de personas: las que están pegadas a su letargo y el otro extremo pegado a
su ocupación. Ambas están en cárceles. Uno debería ser capaz de pasar de uno a otro sin
esfuerzo. Entonces disponéis de una cierta libertad, vuestro ser tiene una cierta gracia y
espontaneidad.
No estoy en contra del trabajo, no estoy en contra de nada... pero nada debería volverse
una adicción. De lo contrario, os encontráis en un estado muy confuso. Si el trabajo es una
ocupación y uno se oculta en él, entonces se convierte en algo repetitivo, mecánico. Es más
como una obsesión, estáis poseídos por un demonio.

domingo, 21 de agosto de 2011

Mirar con Intensidad (Krishmamurti)


Me parece a mí que el aprender es asombrosamente difícil, como lo es también el escuchar. Jamás escuchamos verdaderamente nada, porque nuestra mente no es libre; nuestros oídos están obturados con esas cosas que ya conocemos, de modo que el escuchar se vuelve extraordinariamente difícil. Creo ‑o más bien es un hecho que si uno puede escuchar algo con la totalidad de su ser, con vigor, con vitalidad, ese acto mismo de escuchar es un factor que libera; pero, desafortunadamente, ustedes jamás escuchan, tal como jamás han aprendido al respecto. Después de todo, uno aprende únicamente cuando entrega todo su ser a algo. Cuando uno dedica todo su ser a las matemáticas, aprende; pero cuando se halla en un estado de contradicción, cuando no quiere aprender pero es obligado a aprender, entonces el aprender se vuelve un mero proceso de acumular. El aprender es como leer una novela con innumerables caracteres; ello requiere atención plena, no una atención contradictoria. Si usted desea aprender acerca de una hoja ‑una hoja de la primavera o una hoja del verano-, debe mirarla realmente, observar su simetría, su textura, la cualidad de esa hoja viva. Hay belleza, vigor, vitalidad en una simple hoja. Así, para aprender acerca de la hoja, de la flor, de la nube, de la puesta del sol, o acerca de un ser humano, uno debe mirar con toda intensidad.

sábado, 20 de agosto de 2011

Respirar (Osho)


Cuando la respiración es perfecta, todo enema en su sitio. Respirar es vida. Pero
la gente lo soslaya, no le presta ninguna atención. Y cada cambio que vaya a suceder,
sucederá a través del cambio en vuestra respiración.
Todo el mundo respira mal porque la totalidad de la sociedad se basa en condiciones,
nociones y actitudes muy erróneas. Por ejemplo, un niño pequeño llora y la madre le dice que
no lo haga. ¿Qué va a hacer el niño?,... como el llanto está cerca, y la madre le dice que no
llore, empezará a contener el aliento, porque esa es la única manera de frenarlo. Si contenéis


el aliento, todo se detiene: el llanto, las lágrimas, todo. Entonces, poco a poco, se convertirá
en una costumbre... no estéis enfadados, no lloréis, no hagáis esto, no hagáis aquello.
El niño aprende que si respira de forma poco profunda, mantiene el control. Si respira
perfecta y totalmente, del modo en que cada niño respira al nacer, entonces se vuelve salvaje.
De forma que se paraliza.
Cada niño, sin importar género, empieza a jugar con los órganos genitales porque la
sensación es placentera. El niño es completamente inconsciente de los tabúes sociales y esas
tonterías, pero si la madre, el padre o alguien os ve jugar con vuestros genitales, de inmediato
os dirán que paréis. Y en sus ojos hay tal condena que os quedáis conmocionados, y le
tendréis miedo a respirar profundamente, porque si lo hacéis os masajea los órganos genitales
desde dentro. Eso se vuelve problemático, de modo que no respiráis profundamente; solo os
entregáis a una respiración somera, para quedar aislados de vuestros órganos genitales.
Todas las sociedades que reprimen el sexo están destinadas a ser sociedades de
respiración superficial. Solo la gente primitiva que no tiene ninguna actitud represiva hacia el
sexo respira a la perfección. Su respiración es hermosa, completa v total. Respiran como los
animales, como los niños.

viernes, 19 de agosto de 2011

Chistes contados por Osho


Cierto día, Mendel Kravitz vuelve a su casa y encuentra un extraño sobre su mujer desnuda, con su cabeza entre sus grandes senos.
"¡Qué está pasando!" grita Mendel.
"Bueno, esteee.. , estoy escuchando música," contesta el extraño.
Mendel pone su cabeza al lado de la del extraño y protesta, "Yo no escuho nada."
"Claro que no," contesta el extraño, "usted no está enchufado"


jueves, 18 de agosto de 2011

Cuento zen del día: Disipando un fantasma

La esposa de un hombre se puso muy enferma, y en su lecho de muerte le dijo, “¡Te amo tanto! No quiero dejarte, y no quisiera que me traicionaras. Prométeme que no verás a ninguna otra mujer después que muera, o volveré y me apareceré.”

Durante varios meses después de su muerte, el marido evitó a otras mujeres, pero entonces conoció a alguien, y se enamoró. La noche en que se comprometían para casarse, el fantasma de su ex esposa se le apareció. Lo culpó por no mantener la promesa, y después, cada noche volvió para fastidiarlo. El fantasma le rememoraba todo lo que hacía durante el día con su prometida, hasta el punto de repetir, palabra por palabra, sus conversaciones. Le afectó tanto, que no podía dormir.

Desesperado, pidió consejo a un maestro del Zen que vivía cerca de la aldea. “Este es un fantasma muy listo”, dijo el maestro luego de escuchar la historia del hombre. “¡Sí, lo es!”, contestó el hombre, “recuerda cada detalle de lo que digo y hago. ¡Lo sabe todo!” El maestro sonrió, ”Usted debería admirar a un fantasma como éste; pero le diré qué tiene que hacer la próxima vez que lo vea.”

Esa noche el fantasma volvió y el hombre hizo exactamente como el maestro le había aconsejado. “Eres un fantasma tan sabio”, dijo, “Sabes que no puedo ocultarte nada. Si puedes contestarme una pregunta, interrumpiré mi compromiso y me quedaré solo por el resto de mi vida”. “Haz tu pregunta”, contestó el fantasma. El hombre recogió un puñado de frijoles de una gran bolsa que estaba en el piso, “Dime exactamente cuántos frijoles hay en mi mano.”

En ese momento el fantasma desapareció y nunca
más regresó.

miércoles, 17 de agosto de 2011

Escucharse a sí mismo (Krishnamurti)


INTERLOCUTOR: Mientras estoy aquí, escuchándolo, me parece que comprendo, pero cuando me encuentro lejos de aquí, no comprendo, aunque trate de aplicar lo que usted ha estado diciendo.
KRISHNAMURTI: ... Usted tiene que escucharse a sí mismo y no al que le habla. Si escucha al que le habla, él se vuelve su líder, su método para comprender, lo cual es un horror, una abominación, ya que así ha establecido la jerarquía de la autoridad. Por lo tanto, lo que usted hace aquí es escucharse a sí mismo. Está mirando el cuadro que pinta el que le habla; ése es su propio cuadro, no el de él. Si eso está bien claro, que usted se está mirando a sí mismo, entonces puede que diga: «Bien, me veo tal como soy, y no quiero hacer nada al respecto», y ahí se termina la cosa. Pero si dice: «Me veo tal como soy, y tiene que haber un cambio», entonces comienza a elaborar su propia comprensión, lo cual es por completo diferente de aplicar lo que dice el que le habla [...]. Si, en cambio, mientras uno está hablando usted se escucha a sí mismo, gracias a ese escuchar hay claridad, hay sensibilidad; ese escuchar hace que la mente se sane, se fortalezca. Sin obedecer ni resistir, se torna despierta, intensa. Únicamente un ser humano así puede dar origen a una nueva generación, a un mundo nuevo.

martes, 16 de agosto de 2011

MIrones (Osho)


La gente se ha vuelto completamente pasiva. Se escucha música, se lee un libro,
se ve una película... ya no se participa en ninguna parte, se es un observador, un
espectador. Toda la humanidad se ha visto reducida a simple espectadora.
Es como si otra persona estuviera haciendo el amor y vosotros mirarais... y eso es lo que
sucede. Toda la humanidad se han vuelto unos mirones. Otra persona hace las cosas y
vosotros observáis. Desde luego, estáis fuera, de modo que no os involucráis, no hay
compromiso ni peligro. Pero ¿cómo podéis entender el amor al mirar cómo hace el amor otra
persona?
Mi sensación es que la gente se ha vuelto espectadora de manera tan profunda, que
cuando hace el amor es observadora. La gente ha empezado a hacer el amor a la luz... con
todas las luces encendidas, rodeada de espejos para poder observarse hacer el amor. Hay
personas que tienen instaladas cámaras fijas en sus dormitorios para poder sacar fotografías
automáticamente, y luego mirarse cómo hacen el amor.
Cuando participáis, algo irracional empieza a funcionar. Haced el amor y simplemente
sed como animales salvajes. Si escucháis música, bailad... cuando la música se ha vuelto una
danza, la razón queda aparcada a un costado. Y la razón solo puede ser espectadora, jamás
participante. Siempre se sitúa en el lado seguro, observando desde algún sitio en el que no hay
peligro.
De modo que encontrad cada día algo que podáis hacer sin pensar en ello. Excavad un
agujero en la tierra, eso bastará. Transpirad bajo el sol caliente y excavad... simplemente sed
los excavadores. De hecho, los excavadores no, sino la excavación. Olvidaos por completo de
vosotros en la tarea. Participad, y de repente veréis surgir una nueva energía.

lunes, 15 de agosto de 2011

Escuchar sin esfuerzo (Krishnamurti)

Ahora me está usted escuchando; no hace un esfuerzo para prestar atención, sólo está escuchando; y si en lo que escucha hay verdad, hallará que dentro de usted ocurre un cambio notable, un cambio no premeditado ni ansiado; tiene lugar una transformación, una revolución completa en la que rige sólo la verdad y no las creaciones de su mente. Y, si me permite sugerirlo, usted debe escuchar de esa manera todo; no sólo lo que estoy diciendo, sino también lo que dicen otras personas, escuchar a los pájaros, el silbato de una locomotora, el ruido del autobús que pasa. Encontrará que cuanto más lo escucha todo, mayor es el silencio, y ese silencio no es roto, entonces, por el ruido. Sólo cuando ofrece resistencia a algo, cuando coloca una barrera entre usted mismo y aquello que no desea escuchar, sólo entonces existe una lucha

domingo, 14 de agosto de 2011

Oír y escuchar (Osho)


El arte de la escucha divina... eso es la meditación. Si uno puede aprender a
escuchar correctamente, habrá aprendido el secreto más profundo de la meditación. La
gente oye pero no escucha.
Oír es una cosa... escuchar, algo por completo diferente; son dos mundos aparte. Oír es
un fenómeno físico; oís porque tenéis orejas. Escuchar es un fenómeno espiritual. Lo hacéis
cuando ponéis atención, cuando vuestro ser interior se une a vuestras orejas.
Escuchad los sonidos de las aves, el viento al pasar entre los árboles, el río desbordado,
el océano al rugir y las nubes, las personas, el lejano tren al pasar, los coches en la carretera...
cada sonido ha de ser usado. Y escuchad sin ninguna imposición sobre lo que escucháis... no
juzguéis; en cuanto juzgáis, la escucha se detiene.
La persona realmente atenta se mantiene sin conclusiones; jamás saca una conclusión
sobre nada. Como la vida es un proceso... nunca algo termina. Solo la persona necia puede
sacar conclusiones; la persona sabia titubeará antes de hacerlo. De modo que escuchad sin
conclusiones. Simplemente escuchad: alertas, silenciosos, abiertos, receptivos. Estad ahí,
totalmente con el sonido que os rodea.


Y os sorprenderéis: un día de repente el sonido está ahí, vosotros estáis escuchando, y
sin embargo hay silencio. Es un silencio verdadero que acontece a través del sonido.

sábado, 13 de agosto de 2011

Espectativas( Osho)



Si no hay deseo, si no tenéis idea de lo que debería suceder; si carecéis de idea,
entonces las cosas suceder.
Las personas que tienen grandes deseos jamás pueden sentirse agradecidas, porque, pase
lo que pase, siempre es ínfimo comparado con sus deseos, es poca cosa. Y como no podéis
sentiros agradecidos, muchas más cosas que podrían haber tenido lugar ya no suceden, porque
solo podrían pasar a través de la gratitud. De modo que os veis atrapados en un círculo
vicioso: deseáis demasiado, y debido a ello no podéis sentiros agradecidos. Pase 1o que pase,
no le vais a prestar atención; simplemente lo soslayáis. Y entonces os volvéis más y más
cerrados.
Si no hay deseo, si no tenéis idea de lo que debería suceder, si carecéis de idea, entonces
las cosas suceden. Son cosas que ya están pasando, pero lo que cambia es que vosotros les
prestáis atención. Os sentís tremendamente emocionados porque ha sucedido y no habíais
esperado nada. Si al salir a la calle esperáis encontrar mil euros en la acera, y solo os topáis
con un billete de diez euros, diréis: «¿Qué hago aquí?». Pero si no esperarais esos mil euros,
un billete de diez euros es estupendo... Y si hubierais estado agradecidos, entonces de la
misma fuente de los diez euros podrían llegar diez millones. Pero seguís sintiendo
agradecimiento