viernes, 12 de agosto de 2011

Chistes contados por Osho

Foto de Arpana Vidroh



Un Francés, un Judío y un Polaco reciben sentencias de 30 años en prisión. El guardián  de  la cárcel le ofrece a cada uno un pedido personal. "Una mujer," pide el Francés, "Un teléfono," dice el Judío, "Un cigarrillo," pide el Polaco.
Treinta años más tarde el Francés sale de la prisión con la mujer y diez niños. El Judío sale con su comisión de diez mil dólares que reunió durante ese tiempo.
El Polaco sale y dice, "¿Alguien tendrá un fósforo?"

jueves, 11 de agosto de 2011

Más allá de las palabras ( Krishnamurti)

Foto de Arpana Vidroh


El escuchar es un arte que no se obtiene fácilmente, pero en él hay belleza y gran comprensión. Escuchamos con distintas intensidades de nuestro ser, pero nuestro escuchar es siempre con una idea preconcebida o desde un punto de vista particular. No escuchamos simplemente; se interpone siempre la pantalla de nuestros propios pensamientos, de nuestras conclusiones, de nuestros prejuicios [...]. Para escuchar tiene que haber quietud interna, una atención relajada; hay que estar libre del esfuerzo de adquirir. Este estado alerta y, no obstante, pasivo, puede escuchar lo que está más allá de la conclusión verbal. Las palabras confunden; son sólo medios exteriores de comunicación; pero para comunicarnos más allá del ruido de las palabras, en el escuchar tiene que haber una pasividad alerta. Los que aman pueden escuchar; pero es extremadamente raro encontrar a alguien que escuche. Casi todos vamos tras de resultados, queremos alcanzar metas; estamos siempre venciendo y conquistando; en consecuencia, no escuchamos. Sólo cuando uno escucha, oye la canción profunda de las palabras.

miércoles, 10 de agosto de 2011

Chistes contados por Osho

Foto de Arpana Vidroh


El viejo Finkelstein y su amigo el Abuelo Funkenburger están compartiendo unos tragos tras la cena. "Tu sabes," dice Fink, "Cuando tenía treinta años, mi erección era tan fuerte que no podía doblarla, ni siquiera con mis dos manos." Funk asiente con la cabeza.
"Cuando llegué a los cuarenta," continúa Fink, "podía doblarla un poquito apenas, pero haciendo un gran esfuerzo. A los cincuenta, podía doblarla un poquito más. Y ahora, que tengo 60, puedo doblarla a la mitad con facilidad."
Los dos amigos continuaban con sus tragos, al rato, "Es sorprendente, Funk," agrega Fink, "Me pregunto cuánto más fuertes pueden llegar a ser mis manos."

martes, 9 de agosto de 2011

Ideales (Osho)

Foto de Arpana Vidroh


Siempre que a las personas se les enseñan grandes ideales, empiezan a sentirse
mal y culpables, esto y aquello. Porque esos ideales son tontos e imposibles; nadie
puede realizarlos.
Hagáis lo que hagáis, siempre os quedáis cortos, siempre sois un fracaso, porque el ideal
resulta imposible. Es inhumano. Lo llaman sobrehumano... pero es inhumano. Porque se
convierte en una tortura autoimpuesta, y entonces todo lo que hagáis lo haréis mal. Eso es lo
que os puede causar problemas. Os sentís fatal por los ideales. Así que desprendeos de ellos y
simplemente sed.
Volveos realistas. Entonces todo parece hermoso y perfecto. Cuando carecéis de un
ideal de perfección, todo es perfecto porque no hay nada con qué compararlo y condenarlo.
Y yo no veo ninguna suciedad, no veo nada que condenar. Pero durante siglos la mente
ha sido condicionada para condenar. Esa resulta una gran estrategia en manos de los políticos
y los sacerdotes: crean culpabilidad dentro de vosotros para poder manipularos. Manipular a
un ser humano es el peor crimen que se puede cometer.

lunes, 8 de agosto de 2011

Desastre ( Deng Min Dao)


Noche negra y muda,
Fuego repentino.
Destrucción.


El desastre golpea en su propio momento. Es tan aplastante que no podemos hacer otra cosa que aceptarlo. Altera el curso de nuestros días, nuestro trabajo, nuestro pensamiento mismo. Aunque es tentador resentir el desastre, no es muy útil hacerlo. No podemos decir que el desastre actuó con malicia contra nosotros, aunque pueda haber sido mortal, y es difícil decir que ha “arruinado” nuestros planes: De un golpe cambia las bases mismas del día.

El desastre es natural. No es la maldición de los dioses, no es un castigo. El desastre resulta de la interacción de fuerzas: el terremoto de las presiones en la tierra, el huracán del viento y la lluvia, incluso el fuego accidental producido por una chispa. Nos urge preguntar “¿Por Qué?” en la estela de un gran desastre, pero no debemos dejar que la superstición interfiera con la aceptación desapasionada. No hay ningún dios enviándonos destrucción.

Los desastres pueden cambiarnos profundamente, pero pasarán. Debemos ser fieles a nuestras más profundas convicciones y recordar nuestras metas. El que permanezcamos cenizas o nos convirtamos en el fénix depende de nosotros.

domingo, 7 de agosto de 2011

Escuchar trae consigo la libertad (Krishnamurti)

Foto de Arpana Vodroh

Cuando hacemos un esfuerzo para escuchar, ¿estamos escuchando? Ese esfuerzo mismo, ¿no es una distracción que impide el escuchar? Cuando usted escucha algo que le causa deleite, ¿hace un esfuerzo? [...]. No podemos percibir la verdad, ni ver lo falso como falso, mientras nuestra mente está ocupada, de cualquier forma que sea, con el esfuerzo, la comparación, la justificación o la condena [...].
El escuchar es, en sí mismo, una acción completa; el puro acto de escuchar trae su propia libertad. Pero ¿estamos realmente interesados en escuchar, en transformar nuestra confusión interna? Si usted escuchara... en el sentido de estar alerta a sus conflictos y contradicciones, sin forzarlos dentro de ningún patrón particular de pensamiento, tal vez estos conflictos y estas contradicciones podrían cesar por completo. Vea, estamos constantemente tratando de ser esto o aquello, de lograr un estado especial, de capturar una clase de experiencia y de evitar otra, de modo tal que la mente está siempre ocupada con algo; jamás está quieta para escuchar el ruido de sus propias luchas y dificultades. Sea sencillo... y no trate de llegar a ser alguna cosa o de capturar alguna experiencia.

sábado, 6 de agosto de 2011

Chistes contados por Osho

Foto de Arpana Vidroh

Cuatro clérigos estaban hablando privadamente de sus vidas. 
"A mi me gusta la carne de cerdo," dijo el Rabino.
"Yo me bebo una botella de bourbon todos los días," dijo el Ministro Protestante.
"Yo tengo una 'amiguita'", dijo el Pastor Bautista. 
"A mi me encanta toquetearme los genitales," dijo el Cura.
Todos miraron al Yogui, quien se encogió de hombros y dijo, "Yo?, A mi me gusta chismear"

Sanación (Deng Ming-Dao)


El fuego se enfría.
El agua busca su nivel.


No importa qué tan extrema sea una situación, cambiará. No puede continuar para siempre. Así, un gran incendio forestal está siempre destinado a consumirse a sí mismo; un mar turbulento se volverá más calmo. Los eventos naturales se equilibran buscando sus opuestos, y este proceso de equilibrio está en el corazón de toda sanación.

Este proceso toma tiempo. Si un evento no es grandioso, el equilibrio requerido es ligero. Si es trascendental, entonces puede tomar días, años, incluso vidas enteras para que las cosas retornen a un equilibrio estable.

En verdad sin esos ligeros desequilibrios no podría haber movimiento en la vida. Es el desequilibrio lo que mantiene la vida cambiando. El centro total, el equilibrio total, sería sólo estancamiento. Toda vida es continua destrucción y sanación, una y otra vez.

Es por eso que en medio de una situación extrema, los sabios son pacientes. Ya sea la situación una enfermedad, una calamidad, o su propia ira, saben que después del trastorno vendrá la sanación.

viernes, 5 de agosto de 2011

Escuchar sin el pensamiento (Krishnamurti)

Foto de Osho


No sé si alguna vez ha escuchado a un pájaro. Escuchar algo requiere que su mente esté quieta; no con una quietud mística, sino simplemente quietud. Yo le estoy diciendo algo; para escucharme, usted tiene que estar quieto, no tener toda clase de ideas zumbando en su mente. Cuando mira una flor mírela, no la nombre, no la clasifique, no diga que pertenece a tal especie; cuando hace todo esto, deja de mirarla. Por eso digo que escuchar es una de las cosas más difíciles que hay: escuchar al comunista, al socialista, al diputado, al capitalista, a cualquiera, a su esposa, a sus hijos, a su vecino, al conductor del autobús, al pájaro... simplemente, escuchar. Sólo cuando escucha sin la idea, sin el pensamiento, está usted directamente en contacto; estando en contacto, sabrá si lo que él está diciendo es verdadero o falso; no tendrá que discutir al respecto.

jueves, 4 de agosto de 2011

Emerger (Deng Ming-Dao)


Truenos y lluvia por la noche.
El crecimiento viene con conmoción.
La expresión y la duración
Aparecen en el primer momento.

Las cosas no pueden permanecer en calma por siempre. Puede que las tormentas invernales destruyan algunas cosas, pero también preparan el camino para la vida. Si hay cosas que son arrasadas, es apropiado. Tiene que haber una oportunidad para las nuevas cosas vivas de emerger y comenzar su propio ciclo.

Todo crecimiento viene con una conmoción. Cuando un brote quiebra su envoltura y fuerza su camino hacia la superficie de la tierra, es el clímax de una larga y profunda acumulación de fuerza vital. Podemos pensar que pasó súbitamente, pero en realidad, emergió como producto de ciclos sutiles y ocultos.

Cuando aparece el brote, lleva en sí el patrón completo para su crecimiento, quizás incluso el potencial de un árbol enorme. Aunque sea necesario tiempo y las condiciones correctas, ninguno de estos factores agrega nada a la naturaleza inherente del brote. Él encarna completamente su destino. Por lo tanto, el crecimiento y el carácter de la planta –y su vida misma- están del todo presentes al momento del emerger.

miércoles, 3 de agosto de 2011

Los ciegos y el elefante (cuento zen)

Foto de Arpana Vidroh

Se hallaba el Buda en el bosque de Jeta, cuando llegaron numerosos ascetas de diferentes escuelas y tendencias filosóficas. Algunos decían:

- El mundo es eterno. Eso es lo cierto y todo lo demás es un engaño.

Otros aseguraban:

- El mundo no es eterno y esta es la única verdad.

Unos aseveraban que el mundo es infinito y otros que el mundo es finito. Unos, que el cuerpo y el alma son lo mismo, y otros, que son dos realidades diferentes. Algunos, que el Buda tiene existencia tras la muerte, y otros, que carece de tal. Otros, que el Buda ni existe ni no existe tras la muerte. Y así cada uno de ellos sostenía sus puntos de vista, en la convicción de que los suyos eran los verdaderos y los demás los falsos. Así pasaban su tiempo en cerradas polémicas e incluso llegaban a la indignación y el insulto. Todo ello fue oído y visto por un grupo de monjes, que después le relataron al Bienaventurado lo sucedido. Buda comentó:

- Monjes, esos disidentes son ciegos que no ven, que desconocen tanto la verdad como la no verdad, tanto lo real como lo no real. Ignorantes, polemizan y se ensarzan como me habéis relatado. Ahora os contaré un suceso de los tiempos antiguos. Había un rajá que mandó reunir a todos los ciegos que había en Savathi y pidió que les pusieran un elefante. Así se hizo. Se les instó a los ciegos a que tocasen el elefante. Uno tocó la trompa, otro el colmillo, otro la pata, otro la cabeza y así sucesivamente. Después el rajá se dirigió a los ciegos para preguntarles:

- ¿Qué os ha parecido el elefante que habéis tocado?

- Un elefante se parece a un cacharro Contestaron los que habían tocado la cabeza.

- Es como un cesto de aventar -aseguraron los que hubieron palpado la oreja.

- Es una reja de arado -sentenciaron los que habían tocado el colmillo.

- Es un granero -insistieron los que tocaron el cuerpo.

Y así sucesivamente. Y cada uno, empeñado en su creencia, empezaron a discutir y querellarse entre ellos.

martes, 2 de agosto de 2011

Bajo los fuegos de fugaces colores

Bajo los fuegos de fugaces colores
que iluminan el aire de la noche,
dame tu mano.
Mira abrirse las palmeras doradas, rojas, verdes;
caen los frutos azules de la altura;
rasgan el negro terciopelo
las estelas de plata...
Dame tu mano: es todo cuanto tengo
en medio de esta falsa
riqueza, de esta dádiva
que fugazmente se otorga y se consume.
Así es todo: organizado y yerto
brota el amor, crece, se desparrama, se hunde,
vuelve la oscuridad
en la que, previsto y bien envuelto, yacía.
Nada, nada...
Dame tu mano. Entre los irisados estampidos
alegres sólo para los alegres,
se esfuma el corazón, igual que una girándula
demasiado mojada para arder o dar luz.
En este tornasolado e intrincado bosque
dame tu mano para que no me pierda.


Antonio Gala

lunes, 1 de agosto de 2011

La vieja mente (Osho)

Foto de Arpana Vidroh


Si hacéis caso a vuestro gusto, estáis prestando atención a vuestra vieja Mente.
Uno ha de hacer algunas cosas que vayan contra los propios gustos, y entonces se
crece; de lo contrario no se crece nunca.
El desarrollo no es tan suave como piensan algunos. Es doloroso, y el máximo dolor
surge cuando tenéis que ir en contra de vuestros propios gustos.
Pero ¿quién es ese que no para de decir: «Esto me gusta y esto no me gusta»? Es vuestra
vieja mente, no vosotros. Si se la deja, no habrá manera de cambiar. La mente dirá que no os
mováis porque le gusta la situación. De modo que uno ha de salir de ahí. A veces hay que
estar en contra de los gustos o de lo que os desagrada. La decisión es vuestra. Siempre que se
cambia un estilo antiguo, resulta doloroso, duele. Es como aprender una habilidad nueva.
Conocéis la vieja a la perfección, de modo que todo marcha con facilidad. Cuando aprendéis
una habilidad nueva, resulta duro, y no estamos hablando únicamente de una habilidad nueva,
sino de aprender un nuevo ser. Va a ser difícil. Lo viejo ha de morir para que nazca lo nuevo.
Lo viejo ha de irse para que pueda surgir lo nuevo. Si continuáis aferrándoos al pasado, no
habrá espacio para que llegue lo nuevo.