viernes, 15 de abril de 2011

Introvertidos- extrovertidos (osho)

Foto de Arpana Vidroh

Hay dos tipos de esclavos, los extravertidos y los introvertidos.
Una persona que no es libre para moverse según el momento y la situación, es una
esclava. Hay dos tipos de esclavos: los extravertidos y los introvertidos. Los primeros son los
esclavos de lo exterior: no pueden ir hacia dentro, no saben cómo hacerlo, han olvidado por
completo la ruta. Si habláis de ir hacia dentro, simplemente os miran desconcertados. No
entienden de qué habláis; les parece que decís tonterías. Para ellos son tonterías... carecen de
sentido.
Una persona que se ha vuelto demasiado introvertida empieza a perder la capacidad de
relacionarse, de responsabilizarse y ser activa, y pierde muchas cosas. Se cierra en sí misma,
es como una tumba.
La persona realmente sana no está anclada en ninguna parte. Exhala e inhala; exhala
libremente e inhala de igual manera. Dentro y fuera son como el aliento que aspira y espira, y
es libre en ambos. Y eso le permite estar más allá de ambos, posee trascendencia. Es la
persona total.

jueves, 14 de abril de 2011


© Arpana Vidroh



El valor de las cosas. Una historia zen

Esta es una historia que nos enseña que el verdadero valor de las cosas solo puede ser apreciado por un experto.

"Vengo, maestro, porque me siento tan poca cosa que no tengo fuerzas para hacer nada. Me dicen que no sirvo, que no hago nada bien, que soy torpe y bastante tonto. ¿Cómo puedo mejorar? ¿Qué puedo hacer para que me valoren más?"
El maestro, sin mirarlo, le dijo:
-Cuánto lo siento muchacho, no puedo ayudarte, debo resolver primero mi propio problema. Quizás después...- y haciendo una pausa agregó Si quisieras ayudarme tú a mí, yo podría resolver este tema con más rapidez y después tal vez te pueda ayudar.
-E...encantado, maestro -titubeó el joven pero sintió que otra vez era desvalorizado y sus necesidades postergadas.
-Bien-asintió el maestro. Se quitó un anillo que llevaba en el dedo pequeño de la mano izquierda y dándoselo al muchacho, agregó- toma el caballo que está allí afuera y cabalga hasta el mercado. Debo vender este anillo porque tengo que pagar una deuda. Es necesario que obtengas por él la mayor suma posible, pero no aceptes menos de una moneda de oro. Vete ya y regresa con esa moneda lo más rápido que puedas.
El joven tomó el anillo y partió.
Apenas llegó, empezó a ofrecer el anillo a los mercaderes. Estos lo miraban con algún interés, hasta que el joven decía lo que pretendía por el anillo.
Cuando el joven mencionaba la moneda de oro, algunos reían, otros le daban vuelta la cara y sólo un viejito fue tan amable como para tomarse la molestia de explicarle que una moneda de oro era muy valiosa para entregarla a cambio de un anillo. En afán de ayudar, alguien le ofreció una moneda de plata y un cacharro de cobre, pero el joven tenía instrucciones de no aceptar menos de una moneda de oro, y rechazó la oferta.
Después de ofrecer su joya a toda persona que se cruzaba en el mercado -más de cien personas- y abatido por su fracaso, monto su caballo y regresó.
Cuánto hubiera deseado el joven tener él mismo esa moneda de oro. Podría entonces habérsela entregado al maestro para liberarlo de su preocupación y recibir entonces su consejo y ayuda.
Entró en la habitación.
-Maestro -dijo- lo siento, no es posible conseguir lo que me pediste. Quizás pudiera conseguir dos o tres monedas de plata, pero no creo que yo pueda engañar a nadie respecto del verdadero valor del anillo.
-Que importante lo que dijiste, joven amigo -contestó sonriente el maestro-. Debemos saber primero el verdadero valor del anillo. Vuelve a montar y vete al joyero. ¿Quién mejor que él, para saberlo? Dile que quisieras vender el anillo y pregúntale cuanto te da por él. Pero no importa lo que te ofrezca, no se lo vendas. Vuelve aquí con mi anillo.
El joven volvió a cabalgar.
El joyero examinó el anillo a la luz del candil, lo miró con su lupa, lo pesó y luego le dijo:
-Dile al maestro, muchacho, que si lo quiere vender ya, no puedo darle más que 58 monedas de oro por su anillo.
-¡¿58 monedas?!-exclamó el joven.
-Sí -replicó el joyero- Yo sé que con tiempo podríamos obtener por él cerca de 70 monedas, pero no sé... si la venta es urgente...
El Joven corrió emocionado a casa del maestro a contarle lo sucedido.
-Siéntate -dijo el maestro después de escucharlo-. Tú eres como este anillo: una joya, valiosa y única. Y como tal, sólo puede evaluarte verdaderamente un experto. ¿Qué haces por la vida pretendiendo que cualquiera descubra tu verdadero valor?
Y diciendo esto, volvió a ponerse el anillo en el dedo pequeño de su mano izquierda.

Cortesía: Mercedes Reyes, Shotokan Perú

La verdadera pregunta (Osho)

Foto de Arpana Vidroh

La verdadera pregunta no es más que una cápsula en la que está oculta la
respuesta, un duro caparazón que protege la contestación delicada que lleva dentro. Es
una corteza que rodea a una semilla.
Noventa y nueve de cada cien preguntas son tonterías, y debido a esas noventa y nueve
preguntas no sois capaces de formular la pregunta realmente valiosa. Estáis rodeados por
noventa y nueve clamores y gritos que no permiten que en vosotros surja la verdadera
pregunta. Esta posee una voz muy silenciosa, serena y pequeña, y las irreales son grandes farsantes.
Por ellas no podéis formular la pregunta adecuada ni encontrar la respuesta apropiada.
De forma que reconocer las tonterías como tonterías es una gran percepción. Entonces
comienzan a escabullirse de vuestras manos, porque si sabéis que son tonterías no podéis
retenerlas durante mucho tiempo. La misma comprensión de que se trata de tonterías basta
para que vuestras manos se vacíen, y cuando las manos quedan libres de las tonterías, solo
permanece la pregunta verdadera y única.
Y la belleza de la verdadera pregunta es que si únicamente queda la pregunta real, la
respuesta no anda muy lejos. Se encuentra dentro de la pregunta. El mismo centro de esta es
la respuesta.

miércoles, 13 de abril de 2011

La gran ambición (Osho)

Foto de Arpana Vidroh

Todo hombre es un amor no nato, de ahí la desdicha, la angustia. Porque la
semilla no puede sentirse satisfecha siendo semilla.
Quiere convertirse en árbol, quiere jugar con el viento, elevarse hacia el cielo...
¡es ambiciosa!
Cada ser humano nace con una gran ambición... la ambición es florecer en el amor. De
modo que veo a cada ser humano como una posibilidad, un potencial, una promesa. Algo que
no ha sucedido y que aún debe acontecer, y a menos que pase no puede haber satisfacción ni
paz; habrá agonía, sufrimiento, desdicha.
Solo cuando habéis llegado a un florecimiento en el que sentís que estáis realizados -
que habéis alcanzado aquello para lo que habéis nacido, que habéis alcanzado vuestro destino,
que ya no queda más-, solo cuando la ambición desaparece por completo porque ha sido
satisfecha, una persona es feliz, jamás antes.

martes, 12 de abril de 2011

Unidad Orgánica (Osho)

Foto de Arpana Vidroh
Si no estáis integrados, nada de lo que hagáis podrá tener una integración
verdadera, solo se mantendrá unido deforma superficial.
Y esa unión será una unidad mecánica, no orgánica.
Podéis montar un coche... pero no una flor de la misma manera, ya que una flor hay que
hacerla crecer. Se trata de una unidad orgánica, interior, posee un centro y este es el que va
primero, luego los pétalos. En una unidad metálica, las partes van primero, luego el todo. En
una unidad orgánica, el todo va primero, luego lo siguen las partes.
Uno puede escribir poesía sin poesía en ella. Y uno puede escribir una historia sin
ningún centro... mucho ruido y pocas nueces, un cuento contado por un idiota, lleno de furia y
ruido, sin ningún significado.
El significado procede de la persona, el poeta; no está en la poesía. Si el poeta tiene algo
que rebosa de su interior, entonces la poesía se torna luminosa, posee un resplandor, una
unidad sutil. Palpita con vida, tiene un corazón que palpita... podéis oír sus latidos. Entonces
vive y crece y no para de desarrollarse. Es casi como cuando tenéis un hijo, podéis morir, pero
el niño sigue creciendo. La verdadera poesía continuará creciendo aun cuando el poeta ya no
esté. Así es como siguen viviendo un Kalidas o un Shakespeare. La poesía tiene algo
orgánico; no está ensamblada.


lunes, 11 de abril de 2011

Fluidez

Foto de Arpana Vidroh

Es bueno estar en muchas cosas... eso os da fluidez.
Una persona que ha estado en una cosa, y solo en una, se vuelve muy fija y el
cambio se le hace complicado.
Es muy bueno que la gente siga cambiando de este a aquel trabajo; eso la mantiene
fluida.
En un mundo mejor, todo sería más móvil de lo que es y las personas estarían
cambiando continuamente para que nada se vuelva fijo... lo fijo es una enfermedad.
Cada trabajo nuevo, cada obra nueva, aporta una cualidad nueva a vuestro ser... os hace
más ricos.

domingo, 10 de abril de 2011

Recordar (Osho)

Foto de Arpana Vidroh

¡Todo es divino! Dejad que esto sea el primer elemento fundamental en vuestra
vida...
Así que a partir de este momento recordadlo tanto como podáis.
Es natural que lo olvidéis muchas veces; que no os preocupe. En cuanto volváis a
recordarlo, dejad que esté ahí. No os atormentéis por haberlo olvidado una hora. Es natural...
es un viejo hábito; durante muchas vidas hemos vivido en ese hábito. Así que es natural. No
os atormentéis, no os sintáis desdichados y culpables. Si podéis recordarlo aunque sea durante
unos segundos en veinticuatro horas, bastará... porque la verdad tiene tanto potencial, es tan
poderosa, que una pequeña gota de verdad es suficiente para destruir todo vuestro mundo de
ausencia de verdad. Un simple rayo de luz es suficiente para destruir la oscuridad de miles de
años.
De modo que no se trata de una cuestión de cantidad, recordadlo. No es una cuestión de
que recordéis durante veinticuatro horas... ¿cómo podríais hacerlo? Jamás pido algo que es
imposible, únicamente lo que es posible. Poco a poco, os empujo más y más, y un día, de
repente, veis que lo imposible se ha vuelto posible.

sábado, 9 de abril de 2011

El Amor no tiene miedo (Osho)

Foto de Arpana Vidroh

Miedo nunca es amor, y el amor nunca tiene miedo. No hay nada que perder en el amor. ¿Por qué debe tener miedo el amor? El amor solo dá.


viernes, 8 de abril de 2011






Osho

Foto de Arpana Vidroh
Así crece el amor: dando amor sin esperar cuánto puedes recibir a cambio. Sí, recibes. Llega mil veces más grande de lo que diste. Pero de una forma natural. No hay que exigirlo. Cuando lo exiges, no viene. Cuando lo exiges, lo has matado.

jueves, 7 de abril de 2011

Enfermedad psicológica (Osho)

Foto de Arpana Vidroh

La patología del hombre existe porque el hombre ha de trascender.
Si no sois capaces de trascender la humanidad, os volveréis patológicos. El
hombre posee una capacidad interior para ir más allá, esa energía está presente... si no
la permitís, se volverá contra vosotros, será destructiva.
Todas las personas creativas son peligrosas, porque si no se les permite su creatividad,
se tornarán destructivas.
El hombre es el único animal en la Tierra que es creativo; ningún otro animal es tan
peligroso porque ninguno crea. Simplemente viven, tienen una vida programada: jamás se
salen de la pauta fijada. Un perro vive como un perro y muere como tal. Nunca intenta
convertirse en un Buda, y desde luego jamás se descarría y se transforma en un Adolfo Hitler.
Simplemente sigue la pauta. Es muy conservador, ortodoxo, burgués; todos los animales,
excepto el hombre, son burgueses.
El hombre tiene algo de anómalo en él. Quiere hacer algo, ir a alguna parte, ser; y si no
se le permite, si no puede ser una rosa, entonces le gustaría ser una hierba... pero le gustaría
ser algo. Si no puede transformarse en un Buda, se convertirá en un criminal. Si no puede
crear poesía, creará pesadillas. Si no es capaz de florecer, no permitirá que nadie más florezca.