sábado, 20 de marzo de 2010

Como un niño ( Osho)

Foto de Arpana Vidroh

Estamos separados solo en la superficie, en lo más hondo no estamos separados.
Únicamente lo está la parte visible; la invisible sigue siendo una.
Los Upanishad dicen: «Aquellos que creen saber, no saben», porque la misma idea de
que sabéis no os permite saber. La misma idea de que uno es ignorante os vuelve vulnerables,
abiertos. Como un niño, vuestros ojos están llenos de asombro. Entonces resulta difícil decidir
si los pensamientos son vuestros u os llegan del exterior, porque uno ha perdido todas las
amarras. Pero no hay necesidad de preocuparse, porque básicamente la mente es solo una, es
la mente universal... llamadla dios, o en términos jungianos, el «inconsciente colectivo».
Estamos separados solo en la superficie, en lo más hondo no estamos separados.
Únicamente lo está la parte visible; la invisible sigue siendo una. De modo que cuando os
relajáis y guardáis silencio y sois más humildes, más infantiles, más inocentes, entonces al
principio será difícil ver si esos pensamientos son vuestros, surgen de la nada o alguna otra
persona está enviando sus mensajes y vosotros sois los receptores. Pero no vienen de ninguna
parte. Proceden del núcleo más hondo de vuestro ser... que también es el núcleo de todos los
demás.
De forma que un pensamiento realmente original no lleva la firma de nadie. Está
simplemente ahí, surge del colectivo, de lo universal, de la única mente... mente con M
mayúscula. Y cuando la mente individual, la mente ego, se relaja, la mente universal empieza
a anegarl

viernes, 19 de marzo de 2010

Voltaire

Foto de Arpana Vidroh

La pasión de dominar es la más terrible de todas las enfermedades del espíritu humano.



Lao Tse

Foto de Arpana Vidroh


Saber que no se sabe, eso es humildad. Pensar que uno sabe lo que no sabe, eso es enfermedad.

jueves, 18 de marzo de 2010

Lao Tse

Foto de Arpana Vidroh

No vayas contra lo que es justo para conseguir el elogio de los demás.

La Ignorancia ( Osho autor)

Foto de Arpana Vodroh

Cuando utilizo la palabra ignorancia, no la empleo en un sentido negativo. No me
refiero a ausencia de conocimiento. Aludo a algo fundamental, muy presente, muy
positivo. Es como somos. Es la misma naturaleza de la existencia la que permanece
misteriosa, y ese es el motivo por el que es tan hermosa.
Todo el conocimiento es superfluo. El conocimiento como tal es superfluo. Y todo el
conocimiento crea solo una ilusión de que sabemos... pero no sabemos. Podéis vivir toda la
vida con un hombre, y podéis pensar que lo conocéis... pero no lo conocéis. Podéis dar a luz,
y podéis pensar que conocéis a vuestro bebé... pero no lo conocéis.
Sea lo que fuere lo que creemos saber, es muy ilusorio. Alguien pregunta: «;Qué es el
agua?», y vosotros respondéis: «H20». Eso es simplemente un juego. No se sabe lo que es el
agua, ni lo que es la «H» ni la «O».
Estáis etiquetando. Alguien pregunta qué es esa «H», ese hidrógeno... y recurrís a las
moléculas, los átomos, los electrones... pero una vez más estáis dando nombres. El misterio
no está acabado... el misterio solo se ha postergado y al final solo queda una tremenda
ignorancia. Al comienzo no sabíamos qué era el agua, ahora no sabemos lo que es el electrón,
de manera que no hemos arribado a ningún conocimiento. Hemos jugado al juego de dar
nombres, de colocar en categorías, pero la vida sigue siendo un misterio. La ignorancia es tan
profunda y tan definitiva que no se puede destruir. Y una vez que lo entendéis, podéis reposar
en ella. Es tan hermosa, tan relajante... porque entonces ya no queda adónde ir. No hay nada
que saber, porque no se puede saber nada. La ignorancia es definitiva. Es tremenda 1, vasta.

miércoles, 17 de marzo de 2010

Miguel de Unamuno

Foto de Arpana Vidroh



La verdadera ciencia enseña por encima de todo, a dudar y ser ignorante

El cuerpo dividido (Osho autor)


Foto de Arpana Vidroh

En una sociedad primitiva se acepta la totalidad del cuerpo.
No hay condena. Nada es inferior y nada es superior. Todo simplemente es.
El yoga no es suficiente. Os hace muy controlados, y todo tipo de control es lora especie
de represión. De modo que reprimís y luego olvidáis todo sobre la represión. Pasa al
estómago, y esas cosas reprimidas se juntan cerca del diafragma. El estómago es el único
espacio al que podéis seguir arrojando cosas; en ningún otro sitio hay espacio.
El día que vuestro control explote, os sentiréis tan libres y vivos. Os sentiréis renacidos,
porque conectará vuestro cuerpo dividido. El diafragma es el sitio donde el cuerpo se halla
dividido, el superior y el inferior. En las antiguas enseñanzas religiosas, el inferior está
condenado y el superior parece algo realmente elevado, superior, más sagrado. No es nada. El
cuerpo es uno y esta bifurcación resulta peligrosa; os escinde. Poco a poco comenzáis a negar
muchas cosas en la vida. Aquello que excluís de vuestra vida algún día se tomará su
venganza. Os llegará como una enfermedad.
Ahora algunos investigadores científicos afirman que el cáncer no es nada más que
demasiado estrés en el interior. El cáncer existe solo en las sociedades muy reprimidas, de lo
contrario, no. Cuanto más civilizada sea una sociedad, más posible es el cáncer. Cuanto más
cultivadas estén las personas, más posible es el cáncer. No puede existir en una sociedad
primitiva, porque en una sociedad primitiva se acepta la totalidad del cuerpo. No hay
condena. Nada es inferior ni nada es superior. Todo simplemente es.

domingo, 7 de marzo de 2010

Contenerse (Osho autor del texto)

Foto de Arpana Vidroh

¿Por qué os contenéis ? Existe cierto temor de que si no lo hacéis, si entregáis
todo, no os quedará nada para dar. De modo que solo damos en partes... mantenemos
la zanahoria colgando... por eso nos contenemos. Mantenemos el misterio.
No permitís que la mujer entre en todo vuestro ser y lo conozca en su totalidad, porque
en cuanto os conoce totalmente puede experimentar desinterés. Mantenéis algunos rincones
distantes para que ella siga pensando: «¿Qué son esos rincones? ¿Qué más tienes para dar?».
Y busca y busca, y os persuade y os seduce... Y de la misma manera ella retiene y contiene
mucho.
Existe cierta comprensión, una comprensión animal, de que una vez que se ha conocido
el misterio, este desaparece. Amamos el misterio, amamos lo desconocido: cuando es
conocido, cartografiado, medido, entonces se ha acabado. ¿Qué otra cosa queda? Vuestra
mente aventurera empezará a pensar en otras mujeres y ella empezará a pensar en otros
hombres. Eso es lo que les ha sucedido a miles, millones, de maridos y esposas: se han mirado
totalmente... ¡y se han acabado! En ese momento el otro carece de alma, porque el misterio no
está ahí... y el alma existe en el misterio.
Esta es la lógica que hay en ello. Pero cuando sois verdaderamente independientes y
estáis entregados al dios del amor, entonces os podéis abrir por completo. Y en esa apertura os
convertís en uno. Cuando dos personas están abiertas dejan de ser dos. Cuando los muros
desaparecen, la habitación es una.
Y ahí es donde radica la realización. Eso es lo que buscan todos los amantes, con lo que
sueñan y lo que desean. Pero si no lo entendéis correctamente, podéis buscar y buscar en la
dirección equivocada.

martes, 9 de febrero de 2010

Iluminación (Autor, Osho)

Foto de Arpana Vidroh




En el momento en el que os ilumináis, toda la existencia se ilumina. Si estáis en
la oscuridad, entonces toda la existencia está a oscuras. Todo depende de vosotros.
Hay mil y una falacias alrededor de la meditación. Esta es muy simple: no es otra cosa
que conciencia. No es recitar, no es emplear un mantra o un rosario. Estos son métodos
hipnóticos. Pueden proporcionaros un cierto descanso. No hay, nada malo en ello, si lo único
que se pretende es la relajación. Cualquier método hipnótico puede ser de ayuda, pero si se
quiere la verdad, no basta.
La meditación simplemente significa transformar vuestra inconsciencia en conciencia.
Por lo general, solo una décima parte de nuestro cerebro es consciente, y nueve décimas
partes son inconscientes. Únicamente una parte pequeña de la mente, una capa fina, posee luz;
por lo demás, la casa está a oscuras. Y el desafío es hacer crecer esa pequeña luz para que
toda la casa se inunde de luz, con el fin de que ni un nicho o rincón queden en la oscuridad.
Entonces toda la casa rebosa luz, y la vida es un milagro; tiene la cualidad de la magia.
Deja de ser ordinaria y todo se vuelve extraordinario. Lo mundano se transforma en lo
sagrado y las cosas pequeñas de la vida comienzan a tener una importancia tremenda, que ni
siquiera habríamos imaginado. Las piedras corrientes parecen tan hermosas como los diamantes,
toda la existencia se ilumina. En el momento en el que os ilumináis, toda la existencia
se ilumina. Si estáis en la oscuridad, entonces toda la existencia está a oscuras. Todo depende
de vosotros.

jueves, 17 de diciembre de 2009

De Osho

Foto de Arpana Vidroh


La sociedad nunca te enseña a estar alerta

¿Por qué el hombre reprime tanto y se vuelve enfermizo? Porque la sociedad te enseña a controlar, no a transformar, y el camino de la transformación es totalmente diferente. Para algunas cosas, no es en absoluto una manera de control, es precisamente lo opuesto.

Lo primero: al controlar tú reprimes, en la transformación expresas.

Pero no hay necesidad de expresar sobre alguien más, porque el “otro” es simplemente irrelevante. La próxima vez que te sientas enojado ve y corre alrededor de la casa siete veces, y después siéntate debajo de un árbol y observa dónde ha ido el enojo. Tú no lo has reprimido, no lo has controlado, no se lo has arrojado a alguien más — porque si lo lanzas a otro se crea una cadena, debido a que el otro es tan tonto como tú, tan inconsciente como tú. Si lo lanzas a otro, y si el otro es una persona iluminada, no habrá problema; él te ayudará a arrojarlo y liberarlo y a pasar por una catársis. Pero el otro es tan ignorante como tú; si le lanzas enojo él reaccionará. Él te lanzará más enojo, él está tan reprimido como tú. Entonces se hace una cadena: tú se lo lanzas a él, él te lo lanza a ti, y ambos se vuelven enemigos.

No se lo arrojes a nadie. Es igual que cuando sientes ganas de vomitar: tú no vas y vomitas sobre alguien. La cólera necesita un vómito. ¡Tú vas al cuarto de baño y vomitas! Limpia el cuerpo entero — si reprimes el vómito será peligroso, y cuando hayas vomitado te sentirás fresco, te sentirás liberado de un peso, descargado, bien, sano. Algo estaba mal en el alimento que tomaste y el cuerpo lo rechaza. No continúes forzándolo dentro.

La cólera es sólo un vómito mental. Algo que has tomado está mal y todo tu ser psíquico desea arrojarlo, pero no hay necesidad de arrojarlo sobre alguien.

Como la gente lo arroja sobre otros, la sociedad les dice que lo controlen.

No hay necesidad de arrojar cólera sobre nadie. Tú puedes ir a tu cuarto de baño, puedes dar una larga caminata — que quiere decir que algo en el interior necesita una rápida actividad para que sea liberado. Sólo trota un poco y sentirás que está liberado, o toma una almohada y golpea la almohada, lucha con la almohada, y muerde la almohada hasta que las manos y los dientes estén relajados. En el transcurso de una catársis de cinco minutos te sentirás descargado, y una vez que conoces esto nunca lo arrojarás sobre nadie, porque eso es absolutamente estúpido.

La primera cosa en la transformación entonces es expresar la cólera, pero no sobre otro, porque si tú la expresas sobre otro no puedes expresarla totalmente. Puede que te guste matar, pero no es posible; puede que te guste morder, pero no es posible. Pero eso se le puede hacer a una almohada. Una almohada quiere decir “ya iluminado”; la almohada está iluminada, es un buda. La almohada no reaccionará, y la almohada no irá a ninguna corte, y la almohada no traerá
ninguna enemistad contra ti, y la almohada no hará nada. La almohada será feliz, y la almohada se reirá de ti.

martes, 6 de octubre de 2009

De Osho

Foto de Arpana Vidroh

La experiencia vine y va, no confíes en ella. A menos que hayas encontrado al experimentador que es quien siente el bienestar , la tristeza; aquel que es la conciencia.
Deben de hacerse todos los esfuerzos para alcanzar el intimo centro del ciclón. Tu vida toda es un ciclón de cambios, de escenas cambiantes , de colores cambiantes; pero justo en medio del ciclón hay un centro silencioso : Ése eres tu.

Del libro, Pepitas de Oro

lunes, 5 de octubre de 2009